La sentencia de Facebook muestra el límite de las intenciones de Biden

Los tribunales de EE UU suelen ponerse de parte de las empresas en las demandas antimonopolio

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Logo de Facebook. REUTERS

Una sentencia judicial sobre Facebook demuestra que la ofensiva contra las fusiones del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, puede llegar solo hasta cierto punto. El lunes, un juez de un Tribunal de Distrito desestimó una demanda antimonopolio de la Comisión Federal de Comercio contra el gigante de las redes sociales, diciendo que la agencia no presentó bien sus argumentos. Es un golpe para una Administración que ha dado señales de un endurecimiento de las revisiones de las fusiones y adquisiciones. Puede que las operaciones lleven más tiempo, pero en los tribunales, las empresas pueden acabar prevaleciendo.

Washington se ha puesto en contra de las empresas y de sus especialistas en fusiones desde el cambio de la administración en enero. Lina Khan, nombrada recientemente para dirigir la Comisión de Comercio (FTC, en inglés), tiene una visión ampliada de las leyes antimonopolio para mirar más allá de los precios de consumo. A principios de este mes, el Departamento de Justicia puso una demanda para bloquear la fusión de 35.000 millones de dólares del corredor de seguros Aon con su rival Willis Towers Watson.

Pero los organismos de control de Washington son solo un obstáculo en el proceso. Mientras que la FTC demandó a Facebook el pasado diciembre, argumentando que la empresa de Mark Zuckerberg utilizó las compras del servicio para compartir fotos Instagram y de la unidad de mensajería WhatsApp para crear un monopolio en las redes sociales, el juez del Tribunal de Distrito James Boasberg ha negado con el dedo. Dice que la agencia federal no definió el mercado de las redes sociales, un detalle importante en su alegato.

El Gobierno tiene un mes para presentar una demanda enmendada, pero, en general, los jueces federales son más escépticos sobre los enfoques enérgicos de las normas antimonopolio. La administración del expresidente Donald Trump también trató de parar creativamente algunas operaciones, y puso una demanda para bloquear la adquisición de Time Warner por parte de AT&T, entre otras. Los tribunales también se pusieron del lado de las empresas.

Los reguladores pueden seguir poniendo trabas a los acuerdos. Una fusión controvertida puede provocar meses de idas y venidas entre una agencia y las empresas mientras negocian las condiciones para obtener la autorización del Gobierno. Una demanda para bloquear un acuerdo puede tardar años en resolverse. En enero, Google, de Alphabet, cerró la compra de Fitbit a pesar de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos aún no ha dado su visto bueno. La transacción se anunció en noviembre de 2019.

Aun así, la opinión de Facebook demuestra que puede valer la pena la lucha. La capitalización bursátil de la compañía superó temporalmente el billón de dólares tras conocerse el dictamen. La FTC tiene opciones de salvar su caso. Pero los jueces están poniendo una pesada carga de la prueba en el Gobierno, dando una oportunidad a los especialistas en fusiones para acabar sellando sus acuerdos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías