El jefe de Burberry se baja de la pasarela con el trabajo inacabado

Marco Gobbetti fichará por Ferragamo, que también necesita urgentemente un cambio

Tienda de Burberry en un centro comercial de Pekín.
Tienda de Burberry en un centro comercial de Pekín. REUTERS

El jefe de Burberry pasa de una reestructuración a otra. Ayer anunció que su CEO, Marco Gobbetti, dejará el cargo a final de año para incorporarse a Salvatore Ferragamo, que también necesita urgentemente un cambio de rumbo. Pero la repentina salida deja el trabajo sin terminar.
El giro de este hombre de 61 años es un poco desconcertante. Ferragamo tiene un tercio del valor de Burberry y está firmemente en manos de su dinastía familiar. Además, tenía un retorno inferior al de la mayoría de sus rivales del lujo incluso antes de la pandemia.

Mientras, Gobbetti se va con su cambio de rumbo en Burberry aún sin terminar. Durante sus cuatro años en el cargo, la firma había comenzado a transformarse en una marca más cara que podría competir con nombres más establecidos como Gucci o Moncler. Contrató al diseñador Riccardo Tisci en 2018, pivotó hacia más artículos de cuero de alto margen y vendía menos artículos con descuento.

Pese a un retroceso en los ingresos por la pandemia, las ventas de ropa y bolsos a precio completo se dispararon un 63% interanual en enero-febrero y se situaron un 12% por encima de los niveles de 2019, una señal alentadora de que los consumidores estaban dando más valor a la marca.
Pero estas mejoras aún no se habían reflejado en la cotización. Desde que Gobbetti asumió el cargo, en julio de 2017, los accionistas han disfrutado de un retorno total de apenas el 47%, muy por detrás del 200% obtenido por líderes del sector como Kering, LVMH y Moncler. Los analistas esperaban que los frutos del vuelco de Gobbetti dieran más frutos a partir de 2022. La inesperada salida del ejecutivo hace dudar de esos logros.

Tras una caída del 8% ayer, la acción cotiza a solo 12 veces su ebitda futuro, por debajo de sus rivales del lujo e incluso de Ferragamo. La incertidumbre sobre la dirección puede hacer que la empresa británica, cuya propiedad está fragmentada, sea más vulnerable a una posible adquisición. Por ahora, sin embargo, Gobbetti se ha bajado de la pasarela con su trabajo inacabado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías