El misterioso salto de Drahi da mucho que pensar a BT

Tres semanas después de comprar el 12% del operador, los motivos del dueño de Altice siguen sin estar claros

Patrick Drahi ha puesto a los jefes de BT en un aprieto. Tres semanas después de hacerse con el 12% del operador de telecomunicaciones británico, los motivos del multimillonario franco-israelí siguen sin estar claros. El posible uso de derivados para llevar a cabo su incursión sugiere que su exposición financiera puede ser limitada. Ello no hace más que profundizar el misterio.

Las acciones de BT estaban a 185 peniques cuando Drahi se reveló como el mayor accionista del antiguo monopolio estatal. A ese precio, sus 1.200 millones de acciones habrían costado 2.200 millones de libras (2.600 millones de euros). El fundador de Altice Europe probablemente pagó menos, ya que las acciones de BT han subido una cuarta parte desde principios de mayo. Aun así, sigue siendo un desem­bolso considerable.

Sin embargo, es posible que Drahi no haya puesto toda la suma. Una forma de ahorrar es utilizar el llamado collar de acciones. Se trata de una opción de venta, comprada a un banco, que da al inversor el derecho a vender las acciones a un precio inferior. Esto pone un suelo bajo la inversión, permitiendo al comprador utilizar un apalancamiento más enérgico.

La otra cara de la estructura es un límite de precio, a través de una opción de compra, que permite al banco de contrapartida comprar las acciones si suben más allá de una determinada cantidad. El banco suele cubrir su exposición vendiendo una cantidad equivalente de acciones en corto. Esto explicaría por qué el número de acciones de BT prestadas pasó de 250 millones a 1.250 millones a principios de junio.

Drahi guarda silencio. Pero si esta teoría es correcta, significaría que el magnate ha adquirido el 12% de los derechos de voto de BT, pero ha limitado su exposición a los movimientos del precio de sus acciones. Esto no concuerda con su creencia en el brillante futuro de esta empresa de 20.000 millones de libras (23.000 millones de euros).

Una posible explicación es que Drahi no podía permitirse comprar las acciones directamente. Ello podría cambiar si su Altice Europe vende su negocio en Portugal, que según Reuters podría estar valorado en 6.000 millones de euros. Drahi podría entonces recoger los frutos de cualquier reorganización de BT, como la venta parcial de su red de banda ancha Open­reach, que genera un ebitda de 3.000 millones de libras (3.500 millones), pero necesita gastar 15.000 millones de libras (17.000 millones de euros) en el tendido de fibra en todo el Reino Unido.

Drahi es aficionado a estos acuerdos. Vendió la mitad de la red de fibra óptica portuguesa de Altice a Morgan Stanley a un múltiplo de 18 veces el ebitda en 2019. Estos múltiplos ofrecen una pista de su pensamiento, aunque no está presionando a BT para que venda una participación en Open­reach, informó Reuters el lunes, citando a una persona familiarizada con la situación. Por ahora, sin embargo, los otros accionistas de BT solo pueden hacer conjeturas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías