El Gobierno retira la mascarilla obligatoria al aire libre y permite la vuelta de público a los estadios

La protección seguirá siendo exigida en interiores así como cuando no pueda respetarse una distancia de seguridad de metro y medio

La ministra portavoz, María Jesús Montero.
La ministra portavoz, María Jesús Montero.

La lucha contra la pandemia del Covid-19 entra en una nueva fase en España. El Gobierno ha aprobado este jueves, en un Consejo de Ministros extraordinario, la eliminación de la obligatoriedad de uso de mascarillas en exteriores, siempre y cuando se mantenga una distancia de seguridad de al menos metro y medio.

Tan solo un día después de que el 50% de la población española haya recibido ya al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus, el Ejecutivo ha puesto fin al uso obligatorio de la mascarilla al aire libre, que llevaba vigente cerca de un año.

La medida fue anticipada la pasada semana por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y fue abordada junto a las comisiones autónomas este miércoles en el seno del Consejo Interterritorial de Salud.

Tras el mismo, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, ya explicó que las mascarillas dejan de ser obligatorias en exteriores “siempre y cuando se respete una distancia de seguridad de metro y medio”, y que será "conveniente" llevarlas siempre encima para poder utilizarlas cuando esta prevención no sea posible.

La medida había obtenido una recepción desigual en las distintas regiones, pues mientras que algunos Gobiernos autonómicos llevan ya semanas pidiéndola, otras abogaban por una retirada gradual, con posibilidad de retomar la obligación en el caso de que la incidencia del virus vuelva a crecer.

Condiciones y excepciones

Finalmente, el decreto ley impulsado por el Gobierno establece un “criterio homogéneo” en todo el territorio nacional, liberando del uso en exteriores cuando haya distancia suficiente. Los ciudadanos deberán seguir utilizando la protección facial en los espacios cerrados de ámbito público y privado, como es el caso de supermercados, comercios, o transportes.

Habrá excepciones. Los residentes en residencias no tendrán que llevar mascarillas en interiores si el 80% han sido vacunados (aunque el personal sí deberá seguir usando la protección); el mismo porcentaje que liberará de usarlas a los trabajadores de parque de bomberos y otros espacios institucionales y de actividades esenciales.

De otro lado, la norma mantiene la obligación de usar mascarillas en eventos multitudinarios al aire libre, como conciertos, salvo que se celebren con el público sentado y distanciado a metro y medio.

La coyuntura, ha anunciado Darias, permitirá recuperar el público presencial en los estadios de fútbol y baloncesto de cara al inicio de La Liga y la ACB, además de flexibilizar los accesos a los aeropuertos.

Evolución de la pandemia

“Se trata de una decisión tremendamente importante. VA a significar que las mascarillas dejan paso a las sonrisas”, ha celebrado Darias tras el Consejo de Ministros, recordando que la obligación “empezó hace aproximadamente un año” cuando, una vez concluido el Gran Confinamiento, el uso obligado de mascarilla se impuso por decreto ley en julio de 2020 para todos los mayores de seis años.

Darias ha defendido que la evolución de la pandemia es “favorable”, tanto en incidencia como en la ocupación de camas hospitalarias (en el 2%), o de UCI (en el 7%). Por su parte, la incidencia acumulada a 14 días es de 92 casos por cada 100.00 habitantes.

Pero la decisión descansa, sobre todo, en los avances en la inmunización de la población. “La importante campaña de vacunación que estamos llevando a cabo, que permitió alcanzar ayer 15 millones de españoles vacunados, el 30% de la población, mientras que el 50% tiene ya al menos una dosis”, ha destacado Darias, celebrando que España haya sido el primer país europeo en completar la protección de los mayores de 80 años y haya ido protegiendo

“Podremos circular sin mascarilla paseando por nuestras calles, por nuestras plazas, por cualquier espacio al aire libre, siempre y cuando mantengamos la distancia interpersonal de metro y medio”, ha explicado Darias, asegurando que en ese caso no hay riesgos de contagio.

“Estamos ante una medida prudente porque se va a producir de manera progresiva, gradual, liberándonos de llevarla en aquellos espacios al aire libre, en el exterior, donde sabemos que la transmisión es prácticamente inexistente”, ha justificado la ministra, destacando que “la mascarilla se ha convertido en un símbolo de la pandemia” y que dejarla atrás, bajo criterios científicos, “nos acerca a la normalidad”.

La ministra ha recordado que España ha sido el país más estricto en la exigencia del uso de las mascarillas pero también el más ejemplar en el seguimiento de las normas que imponen su uso.

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