Financiación

El Tesoro emite 8.000 millones a 10 años y capta más de la mitad de lo previsto para 2021

Su cuarta emisión sindicada del año recibe una demanda superior a los 74.000 millones

Carlos San Basilio, secretario general del Tesoro y Financiación Internacional
Carlos San Basilio, secretario general del Tesoro y Financiación Internacional

Una semana después del estreno de la UE en la emisión de los bonos para financiar el programa Next Generation, España no ha querido dejar la escapar la ocasión. A una semana y media para que concluya la primera mitad del año y después de recibir el visto bueno de la Comisión Europea al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia presentado por España, el Tesoro ha dado un paso más en su programa de financiación con una nueva emisión sindicada, la cuarta en lo que va de año. Al igual que la UE el plazo elegido han sido los 10 años, la segunda operación de este estilo de 2021.

En la emisión celebrada este martes el Tesoro ha captado 8.000 millones. El Tesoro ha vuelto a constatar el apetito de los inversores por el papel español, una muestra de la confianza que depositan en la recuperación de la economía española. Desde primera hora la demanda ha sido elevada. En la apertura de libros las órdenes de compra superaban los 40.000 millones, importe que fue creciendo a medida que avanzaba la jornada y al cierre se sitúa en los 74.000 millones, por encima de los 55.000 millones logrados en la sindicada de enero al mismo plazo, pero aún inferior a los 97.000 millones logrados en abril de 2020, el récord de España hasta la fecha. Este máximo fue días después de que el BCE presentara su programa antipandemia.

El interés de los inversores por el papel español ha contribuido a rebajar el precio de emisión. La operación partía con un diferencial de 10 puntos básicos sobre los títulos del Tesoro a 10 años y ha finalizado con un spread de ocho puntos básicos, lo que equivale a una rentabilidad del 0,542%, muy superior al al 0,114% logrado en enero, mínimo para una sindicada a ese plazo. Los bonos devengarán un cupón del 0,5%. Barclays, BBVA, Citi, Crédit Agricole CIB, J.P. Morgan y Morgan Stanley son los bancos colocadores.

En la operación participaron 326 cuentas inversoras. El Tesoro resalta la participación de los inversores no residentes que alcazaron el 89,5%, "lo que pone de manifiesto su confianza en la economía española", destaca el organismo en su nota. Por nacionalidades sobresalieron los inversores europeos con Reino Unido e Irlanda a la cabeza (21,5%). Les siguieron los franceses e italianos (15,9%) junto a alemanes, austriacos y suizos (15,5%). Fuera de Europa los inversores de EE UU y Canadá representaron el 11,4% con Oriente Medio (3,1%) y Asia (3,0%) a la cola. Por tipología de inversores la mayor participación ha correspondido a las gestoras de fondos (43,2%), seguidas de las tesorerías bancarias (18,2%) y las aseguradoras y fondos de pensiones (15,5%).

Al igual que enero, junio suele ser un mes propicio para que el Tesoro celebre una nueva sindicación. Con la emisión de hoy España ha captado 29.000 millones en emisiones sindicadas. El grueso de este importe, unos 18.000 millones, corresponden a las dos emisiones a 10 años. En enero de 2021 el Tesoro vendió 10.000 millones en un bono con vencimiento en 2031. A estas operaciones se suma la emisión a 50 años celebrada en febrero (5.000 millones) y la colocación 15 años de abril (6.000 millones).

De acuerdo a la estrategia presentada a comienzos de año, el organismo que preside Carlos San Basilio, prevé emisiones brutas por valor de 289.138 millones, la mayor cuantía de la historia. La emisión neta está prevista en los 100.000 millones, un 9% menos que 2020. Con la sindicada de hoy, el Tesoro ya ha alcanzado la mitad del objetivo  total de emisión para el conjunto del año. En concreto, ha logrado  el 61,1% del programa de emisión a medio y largo plazo para 2021.

El Tesoro continúa reduciendo el coste medio de la cartera que se sitúan en el 1,66%, nuevo mínimo históricos. En 2021 el coste de emisión alcanza en el 0,01%. La vida media de la cartera de deuda sigue aumentando y alcanza ya los 8,04 años, por encima de los 7,75 años registrados a finales de 2020.

A la vuelta del verano está previsto que el Tesoro debute en el mercado de deuda sostenible con la emisión de su primer bono verde. El objetivo inicial sería la colocación de entre 5.000 y 10.000 millones mediante sindicación. Posteriormente el organismo prevé celebrar sucesivas reaperturas de esta referencia a la vez que se estudia la posibilidad de emitir bonos verdes adicionales en otros tramos de la curva de deuda. La idea con la que trabaja el Ejecutivo pasa por un bono a 20 años con un nivel de liquidez de unos 20.000 millones.

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