Manuel Alonso Puig: “Los despedidos de la banca tienen salida profesional”

Es marino mercante de profesión, ha dirigido durante años la citada universidad estadounidense Schiller, donde forma ahora a profesionales sénior

Manuel Alonso Puig.
Manuel Alonso Puig.

Ha pasado muchos años de su vida formando a directivos. Ahora que ha dejado su cargo de presidente de Schiller International University en Madrid, Manuel Alonso Puig (Madrid, 1958) sigue vinculado a la institución como asesor sénior y director del Programa Nuevos Horizontes Profesionales. Es capitán de la marina mercante, y con esta iniciativa pretende impulsar una nueva vida profesional a toda aquella persona que llegada a una determinada edad ve cómo sus oportunidades laborales disminuyen.

¿Puede haber una nueva salida laboral para los profesionales sénior?

Es algo muy extendido, que una persona cuando pasa de los 55 años tiene menos oportunidades laborales, sobre todo si desempeñan un cargo directivo, algo que se aumenta, además, en el caso de las mujeres, que por circunstancias personales han tenido que estar fuera del mercado laboral para atender a su familia, y quieren volver al trabajo. Esto sucede en España, pero no en Estados Unidos, donde es habitual poder cambiar de sector para seguir en activo. Aquí, alguien de más de 58 años tiene pocas posibilidades, y si son mujeres lo tienen mucho más difícil, ya que es un colectivo que por atender a sus hijos o a la familia han perdido el tren del trabajo. Muchas quieren retomarlo y no pueden, pero este cambio profesional se puede producir y son profesionales que pueden poner en valor sus capacidades.

¿Son los dos colectivos con mayores dificultades?

En estos momentos, lo tienen complicado por las circunstancias, pero todo esto se puede cambiar, porque se pueden aportar muchas cosas si se tienen ganas de seguir. Un directivo sénior puede seguir trabajando eficazmente, por cuenta ajena o propia, hasta cuando decida retirarse por sí mismo. Lo que es importante es que cada uno sepa que su vida profesional, si quiere, puede acabar cuando esa persona quiera.

¿Eso qué significa?

Que cualquier persona puede reincorporarse al mercado laboral, bien con su trabajo anterior o en otro sector. Lo importante es no cerrarse las puertas y estar abierto a todo, aunque el principal problema es que no encuentre oportunidades. Para que un sénior vuelva a tener plenitud profesional tiene que rearmarse y relanzarse de nuevo. Y podemos ayudarle.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

En primer lugar, tiene que rearmarse profesionalmente, dado que suele tener la moral por el suelo, y lo que tiene que hacer es volver a ganar confianza y equilibrio. Y todo esto pasa por el descubrimiento y análisis de uno mismo. En mi caso, si yo sigo pensando en el Manuel que era presidente de Schiller no avanzo, tengo que pensar qué puedo aportar en esta nueva fase, y cómo puedo avanzar y encajar en esta nueva etapa. También es importante la potenciación, el valor añadido en experiencia que tiene la persona, y a partir de ahí volver a aprender y mejorar en conocimiento y capacidades.

¿Dónde se puede encajar llegado a este punto de la vida profesional?

Hay diversos itinerarios, y uno de ellos es retornar por cuenta ajena. Es necesario que cada persona analice dónde puede encajar y cambiar su perfil. No hay que temer buscar una nueva salida profesional en función de un nuevo perfil laboral. Un camino es el emprendimiento. Qué mejor que un sénior para decidir donde hay una oportunidad, dado que se ha estado en un mirador privilegiado, muchos de ellos en el mercado internacional, y ahora puede aprovechar toda esa experiencia y conocimiento para representar a una compañía o acompañarla en su salida al exterior. Por ejemplo, muchos de los despedidos de la banca, los profesionales que salen ahora tienen un conocimiento del mercado internacional, en países como México o Brasil. Son valiosos para abrir mercados fuera. Otra salida para los sénior es la consultoría, los servicios profesionales y el asesoramiento, así como la docencia.

¿Por qué siempre se mira la edad y no se tiene en cuenta tanto la valía profesional?

Se mira aquí, en Estados Unidos no se pregunta la edad ni el estado civil. El problema es que en España las empresas intentan sobrevivir con procesos de adelgazamiento, pero pierden talento sénior que es más caro, pero aquellas empresas que lo necesiten volverán a contratarlo.

¿Mas barato?

Depende de lo que aporte el profesional, ya que debe haber un balance entre lo que aporta y el coste. Cuando no salen los números, se quita a la gente. Y la cuestión es que se necesita gente barata en funciones que no son de valor añadido, y para las que se requieren ese valor añadido es importante contar con gente competente. Lo que es más relevante es que la gente tenga el control sobre su destino, y que sea capaz de crear un perfil que sea demandado. Porque la experiencia y la competencia tienen que ganar.

¿Qué competencias se demandan?

Ahora mismo todas las que tienen que ver con la transformación digital y con ofrecer un mejor servicio. Las grandes corporaciones van hacia eso, y los sénior tienen buen juicio y conocimiento, pero no se manejan bien en la transformación digital y en el manejo de la diversidad.

¿Por qué habla de rearmarse siempre?

Cuando uno es excluido del mercado laboral y siendo la misma persona se quiere volver a introducir de nuevo en el mismo sitio, hay que rearmarse. Porque la vida profesional no puede acabarse cuando se vive hasta los 90 años.

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