Las grandes tabaqueras encuentran una vía de redención parcial

La tecnología de vaporización puede servir para administrar fármacos, como la aspirina, con un efecto más rápido

Calentador de tabaco iQOS, de Philip Morris.
Calentador de tabaco iQOS, de Philip Morris. reuters

Las grandes tabacaleras están tramando una minipausa de la adicción. El gigante estadounidense Philip Morris International quiere vender sus dispositivos de inhalación para administrar fármacos para enfermedades respiratorias, en lugar de solo placeres culpables. Si las ventas sin nicotina alcanzan su objetivo, esa unidad podría valer 5.000 millones de dólares (4.200 millones de euros).

El tabaco mata a 8 millones de personas cada año, según la Organización Mundial de la Salud, y las regulaciones para frenarlo amenazan el futuro de la industria. Los grandes inversores, como el fondo de pensiones del estado de California, CalPERS, también se mantienen al margen del sector por motivos éticos.

De ahí que empresas como Philip Morris estén inventando alternativas a la quema de tabaco para proporcionar una dosis de nicotina. La compra del fabricante de chicles de nicotina Fertin Pharma, como informó Bloomberg, es una idea. El calentamiento y la vaporización son otras. Ahora, el consejero delegado, Jacek Olczak, quiere utilizar la experiencia de Philip Morris en este último campo para administrar medicamentos.

Por ejemplo, inhalar aspirina en respuesta a un ataque al corazón puede tener efecto en uno o dos minutos, frente a la media hora que tarda una píldora, dijo su predecesor, André Calantzopoulos, a los inversores en febrero. Olczak también está estudiando el uso de la tecnología de vapor para administrar extractos de plantas como el clavo, el anís estrellado y la manzanilla. Hasta ahora se ha mantenido al margen del cannabis.

Olczak quiere que esta parte no nicotínica del negocio aporte 1.000 millones de dólares (800 millones de euros) de ingresos en 2025, de los 38.000 millones (32.000 millones) totales que prevén los analistas encuestados por Refinitiv.

Vectura, un grupo británico que también fabrica dispositivos de administración de fármacos inhalados, fue absorbido por la empresa de capital riesgo Carlyle el mes pasado por unos 1.000 millones de libras (1.200 millones de euros), casi 5 veces su previsión de ventas para 2025, según Refinitiv. Ello sugiere que la parte saludable de Philip Morris podría valer unos 4.200 millones de euros, suponiendo que la mayor parte de sus ventas procedan de la administración de medicamentos.

Es cierto que no es mucho si se tiene en cuenta la capitalización bursátil, de 156.000 millones de dólares (131.000 millones de euros), del gigante del tabaco. Pero es un paso en una dirección importante. Philip Morris ya cotiza a 16 veces los beneficios de 2021, casi el doble que British American Tobacco, lo que refleja su rápido alejamiento de los cigarrillos tradicionales.
Los inversores que desconfían de los cigarrillos del cáncer verán el impulso de Olczak a los medicamentos como otra prueba de si las grandes tabacaleras están realmente dejando el hábito.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías