Alimentación

Smileat, el puré para bebés ecológico que quiere competir de tú a tú con Hero y Nestlé

La startup española busca triplicar ventas en tres años tras acceder a 1,8 millones de financiación

Alberto Jiménez San Mateo y Javier Quintana, cofundadores de Smileat.
Alberto Jiménez San Mateo y Javier Quintana, cofundadores de Smileat.

Seis años después de su fundación, lo que nació como una startup enfocada a la alimentación rivaliza hoy con gigantes como Hero y Nestlé en la nutrición infantil ecológica. La española Smileat, fundada por Alberto Jiménez y Javier Quitana, busca dar el siguiente paso y hablar de tú a tú con multinacionales en un segmento con margen de crecimiento.

La compañía acaba de cerrar una ronda de financiación de 1,8 millones cubierta por Creas Impacto, Quadia y el fondo valenciano Clave Mayor. El objetivo no será otro que “competir con mejores armas, de igual a igual dentro de lo que cabe, en un mercado que colideramos con multinacionales”, dice uno de los cofundadores y consejero delegado, Alberto Jiménez. “Queremos tener más recursos y ganar cuota de mercado en la categoría. Y también impulsar el lanzamiento de nuevas categorías de producto a partir de septiembre”, dice Jiménez.

Smileat, que está presente en los lineales de El Corte Inglés, Alcampo, Carrefour, Día, Eroski o Consum, entre otros, tiene el foco exclusivo de la alimentación infantil ecológica, que ha atraído el interés de los grandes grupos. En una de las categorías principales, como la de los tarritos para alimentación infantil, Hero domina con un 40% de cuota, Nestlé tiene un 25% y Smileat se defiende con un 16%, según explica Jiménez. Las marcas especialistas cuentan con un 10% y, como explica el cofundador de Smileat, la marca blanca no ha encontrado aún su sitio.

En ese contexto, la compañía facturó 3,2 millones en 2020, un 14% más, y cerró con ligeros beneficios, en un año en que la categoría cayó un 15%. Este año prevé llegar a los cuatro millones, lo que supondría un incremento del 25%, y el objetivo es alcanzar los 10 millones en tres años.

“Vemos que en la alimentación infantil ecológica hay espacio para crecer dentro de la distribución. Acabamos de cerrar con Consum y aún nos quedan. Aldi, Lidl y Mercadona harán cambios en su política y veremos si hay posibilidades”, dice Jiménez. “Esta es una categoría muy marquista. Y lo bueno y lo malo es que somos pocos los que estamos en ella”, añade.

Tampoco ve un peligro a su crecimiento el mayor peso que está tomando el factor precio en las decisiones de compra de los consumidores, en un momento de crisis económica. “Creo que podemos escapar de esa tendencia. Seguramente algo nos toque, pero no somos la categoría más afectada. Antes del confinamiento del año pasado la alimentación infantil ecológica tenía un 14% de cuota y ahora tiene un 18%”.

Smileat, que cuenta con dos puntos de producción, también quiere apoyarse en el negocio internacional. En la actualidad ya vende en Portugal, Kuwait, Letonia, Bélgica, China, Moldavia, Perú y Egipto, aunque su consejero delegado acota. “Nuestro foco es el sur de Europa, España y Portugal. El resto nos aporta volumen. Países como Alemania, Francia o Reino Unido son muy maduros en la categoría, y preferimos apostar por países donde no hay un claro especialista”.
Otro apoyo será la venta online, el germen de la compañía. LA venta a través de su web creció el año pasado un 200% y representó el 30% de la facturación. “Somos nativos online y el año pasado estábamos preparados cuando se disparó la demanda en el confinamiento. Es un canal que tenemos muy automatizado y medido. Necesitamos de ambos canales”.

“Nos han llamado, pero la idea no es vender”

Interés. Alberto Jiménez, cofundador de Smileat, explica que a nivel internacional una de las formas que tienen los grandes grupos para crecer en el segmento de la alimentación infantil son las compras. La pregunta, en el caso de Smileat, es obligada. ¿Ha habido interés por parte de alguno de los principales actores del sector? “Ha habido saludos, pero nada más. El problema es que no somos muchos. Nosotros estamos con muchas ganas y aún nos queda por hacer. Tenemos energía y fuerza sobre todo porque las cosas están funcionando. Igual que al principio no les hacíamos daño, ahora sí les estamos arañando cuota. Pero siempre ha habido una competencia muy respetuosa".

Fe de errores

En la primera versión de este artículo se denominó "potitos" a los tarritos de purés para alimentación infantil. Aunque se trate de una palabra aceptada por la Real Academia, se trata de una marca registrada de Laboratorios Alter.

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