Bolloré y Ackman derrotarán a los activistas de Vivendi

Los accionistas votarán el día 22 la salida a Bolsa de Universal Music

Vincent Bolloré, presidente de Vivendi.
Vincent Bolloré, presidente de Vivendi. reuters

Los valientes activistas de Vivendi están en una guerra perdida. Dan Loeb y demás tienen mucho que criticar en el desordenado plan para sacar a Bolsa Universal Music. Es poco probable que eso impida a Vincent Bolloré y al pretendiente Bill Ackman salirse con la suya.

Third Point, de Loeb, ha acumulado una importante participación en Vivendi. Los accionistas votarán el día 22 el plan de Bolloré de entregar el 60% de la mayor discográfica del mundo a los inversores. Vivendi también podría vender el 10% al vehículo en blanco de Ackman y retener un décimo más. Tencent posee el resto. Desde el punto de vista de los minoritarios, es demasiado complejo. El plan de mantener una parte de Universal dentro de la matriz puede ayudar a Bolloré a conservar cierto control, pero significa que el histórico descuento de conglomerado persistirá. La escisión de la miríada de activos editoriales y de medios, dejando a los inversores solo con la joya de la corona, Universal, también podría haber sido más eficiente desde el punto de vista fiscal.

Mientras, la operación con Ackman parece innecesaria, y barata. El valor implícito de 35.000 millones se compara con la valoración de Bernstein de 40.500 millones para Universal, basada en una modesta prima respecto a Warner Music.

No está claro si Loeb liderará un ataque. Una fuente dice que hizo la inversión para ganar exposición a Universal, en rápido crecimiento, y no para ir contra Bolloré. Pero tiene posibles aliados en otros activistas, Artisan y Bluebell Capital, que criticaron la disgregación.

Bolloré no perderá el sueño. No es ajeno a las peleas en los consejos, ya que se enfrentó a Elliott en Italia. Y su control de casi el 30% de los derechos de voto le da ventaja. Necesita mayoría simple. Suponiendo que el 70% de los accionistas se presenten, podría ganar con el apoyo de solo el 5% del total. La aparente reticencia de Loeb a luchar sugiere que contempla esa hipótesis. Es posible que solo presione para obtener mejores condiciones. Los dos grandes hedge funds midieron sus fuerzas en otras inversiones. Pero Bolloré es quien maneja los hilos y tiene pocas razones para escuchar a nadie más.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías