Las mujeres son la asignatura pendiente del capital riesgo

El 33% de los fondos en España están compuestos exclusivamente por hombres

Mujeres, capital riesgo Pulsar sobre el gráfico para ampliar

Las inversiones de capital riesgo volvieron a alcanzar cifras récord el año pasado en España, donde se realizaron un total de 672 operaciones que sumaron 833 millones de euros. La madurez de la industria se manifestó a través de 13 intervenciones por encima de los 10 millones de euros (frente a las ocho de 2019) y con un nuevo máximo histórico de inversiones en fase avanzada (151 frente a las 113 de 2019). Pero este rápido crecimiento no se produce de forma igualitaria.

Solo un 27% de las personas que integran los equipos de las firmas de capital riesgo (o venture capital) en España son mujeres, según un estudio sobre la diversidad de los inversores españoles elaborado por Diversity VC con el apoyo de CaixaBank, a través de DayOne, y Osborne Clarke. Además, muchos de los roles no están directamente relacionados con la inversión, como son las tareas administrativas, las relaciones con los inversores o la gestión de las plataformas. Si se tiene en cuenta exclusivamente al equipo de inversión, la representación femenina cae más de nueve puntos hasta el 17,8%. En los puestos de responsabilidad la brecha es aún mayor: solo el 12,4% de los socios son mujeres.

En esta línea, resulta especialmente llamativo que el 33% de las firmas de capital riesgo analizadas estén compuestas exclusivamente por hombres, tanto a nivel directivo como en el equipo de inversión. Los fondos de capital riesgo son una de las principales formas de financiación de las startups en sus fases iniciales, cuando enfrentan una etapa de crecimiento y ya han empleado otras fuentes, como los fondos propios, de personas cercanas o de business angels. Es por esto que la composición de los equipos que deciden qué proyectos se financian y cuáles no tiene un impacto directo en el tipo de ideas por las que se apuesta, la diversidad de las mismas y las necesidades que pretenden cubrir.

Los promotores del informe apuntan que “la falta de diversidad de género viene tanto por la falta de interés de las candidatas en el sector como por el sesgo de los socios (normalmente hombres) en contratar mujeres. Hechos históricos de la industria y que está cambiando poco a poco, aunque desde Diversity VC buscamos acelerar el ritmo”.

Los sectores que cuentan con una mayor vinculación con los cuidados, como son el impacto social y la biotecnología, tienen una presencia femenina más fuerte, lo que, a su vez, acentúa esta brecha de género. El 31,6% de los socios de las industrias vinculadas con el impacto social y el 40% de los equipos (incluidas las labores administrativas) de este ámbito son mujeres. Pero la paridad no llega a alcanzarse en ninguno de los sectores. En segunda posición se encuentran las firmas especializadas en biotecnología, donde las socias suponen un 24,4% y las mujeres, un 39,7% del total del equipo (incluyendo los departamentos de administración). En el lado contrario, solo un 9,5% de los puestos de responsabilidad en el sector de las telecomunicaciones están ocupados por mujeres, aunque este porcentaje alcanza el 27% si se tiene en cuenta el total del equipo.

Cabe recordar que las mujeres representan el 83% de los profesionales que trabajan en capital riesgo en puestos no relacionados directamente con las inversiones, por lo que cuando se tiene en cuenta el total del equipo para calcular los ratios, los datos tienen cierto sesgo. Además, no hay atisbo de mejoría, ya que la representación femenina es baja en todos los niveles de experiencia. Así, mientras que en las posiciones intermedias, las mujeres llegan a alcanzar el 41,7% de los puestos, en el caso de los perfiles junior estas se mantienen en el 34,5%, muy poco por encima de los perfiles más senior, donde la cuota está en 32,6%.

El mencionado informe también analiza el nivel educativo de los profesionales, donde se observa que prácticamente no existe brecha de género. Así, el 63,33% de los perfiles analizados cuentan con algún tipo de posgrado o máster, seguido del 26% que solo tiene un título universitario y del 8,67% que cuenta con un doctorado. En este nivel sí que se aprecia una diferencia significativa, ya que el 10,2% de las mujeres que trabajan en capital riesgo cuenta con un doctorado, mientras que solo el 6,7% de los hombres cursó estos estudios. Por su parte, quienes se quedaron en niveles de educación inferior, como la ESO o el bachiller no alcanzan el 1%.

Raza

En lo relativo a la raza, el 84% de los trabajadores del ámbito del capital riesgo en España son caucásicos. La siguiente etnia más habitual es la de las personas de origen latino (8%), seguida de los asiáticos (3%). El resto de razas se limitan a una representación muy minoritaria, que ronda el 1% en cada una de ellas: oriente medio, afrocaribeño, mestizo...

Desde Diversity VC aseguran que “seguiremos enfocados a medir y a exponer los síntomas, y junto al ecosistema, poder empezar a cambiar el paradigma de desigualdad”.

 

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