Fedea advierte de que los ERTE suponen un "dopaje económico" del mercado laboral

Aboga por exoneraciones "relativamente bajas", pero no cero, para reducir el coste fiscal de esta figura

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz MINISTERIO DE TRABAJO

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) advierte enun estudio de que los  expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE),aunque han ayudado a sostener el empleo, suponen un "dopaje económicodel mercado de trabajo" que "no es sostenible" en el tiempo tanto fiscalmentecomo desde el punto de vista de la eficiencia económica.

El estudio, elaborado por Victoria Osuna y J. Ignacio García Pérez,de la Universidad Pablo de Olavide, analiza los mecanismos de flexibilidadlaboral utilizados en España para preservar el empleo y la renta de lostrabajadores durante la crisis del Covid, especialmente el uso generalizadode ERTE con bonificación parcial de las cotizaciones empresariales ala Seguridad Social.

Los resultados del estudio apuntan a que los ERTE, como instrumentosde flexibilidad interna, han favorecido el mantenimiento de los puestosde trabajo, aunque han generado también costes fiscales "y de peso muerto"que pueden ser significativos.

Estos últimos están asociados con "ineficiencias" en la asignaciónde la fuerza de trabajo, ya que, según los autores, "los esquemas deprotección de este tipo tienden a hacer que se mantengan empleos pocoproductivos que deberían desaparecer".

De hecho, avisan de que se están retrasando ajustes sectoriales yocupacionales que ya eran necesarios antes de la crisis originada porla pandemia, lo que a su vez "puede tener consecuencias importantes parael ajuste futuro y suave de la economía española".

En el estudio se apunta que ésta podría ser la razón por la que elGobierno español es partidario de reducir las exoneraciones a la SeguridadSocial de los ERTE, especialmente en el caso de los trabajadores quesiguen en suspensión de actividad, con la idea de trasladar estos incentivosa la recontratación y al reciclaje profesional de los trabajadores.

"El mantenimiento de una tasa de desempleo relativamente reducidamediante la introducción de fuertes subvenciones puede tener algo deilusión óptica por cuanto no evita una fuerte caída de la tasa de utilizacióndel trabajo, y sólo puede ser una solución de corto plazo", defiendenlos autores. LA MEJOR OPCIÓN: EXENCIONES BAJAS PERO NO CERO.

En ausencia de los ERTE, el estudio estima que la tasa de paro agregadase habría disparado desde el 14% prepandemia hasta más del 40% durantelo peor de la crisis; la tasa de destrucción de empleo se habría duplicadopara los trabajadores temporales, pasando del 17 al 33%, y habría aumentadoen dos puntos (del 8 al 10%) para los que tienen un contrato permanente.

Aunque los ERTE permiten reducir significativamente el aumento deldesempleo y de las tasas de destrucción de empleo, el tamaño de estasreducciones depende de las subvenciones a las empresas.

Así, explican, con un subsidio del 80%, similar al aplicado en Españaen los ERTE, la tasa de paro se mantiene por debajo del 20% y las tasasde destrucción de empleo se reducen en relación con el escenario basehasta el 9% para los empleos temporales y hasta el cero para los permanentes.

Sin embargo, el número medio de horas trabajadas cae mucho en esteescenario, con lo que la tasa de desempleo equivalente en horas se elevahasta el 30%.

Ahora bien, con un tipo de subvención del 33%, la mejora sería muchomenor tanto en términos de paro (la tasa sería del 29%) como en tasasde destrucción de empleo (que serían del 22 y el 8%, respectivamente),pero habría poca diferencia en términos de desempleo equivalente, quese quedaría en el 32%.

Para Fedea, en términos de bienestar medio y de costes fiscales, laopción de un tipo de subvención "relativamente bajo, pero no cero", seríala preferible

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