El Gobierno se pierde y el PSOE se desangra

El partido se desquicia con los indultos y pierde el ‘Titanic’ de Ciudadanos. Más País capitaliza la caída de Podemos y la España vaciada se harta

El Gobierno quería convencer de que Madrid no representa a España, pero las encuestas (GAD3 en Abc y Metroscopia) demuestran que quizás Isabel Díaz Ayuso no es la causa, sino solo un síntoma de la decadencia del PSOE. Los sondeos dibujan que el PP obtendría el 30% de los votos, cinco puntos más que el PSOE, y gobernaría con Vox. Ambos sumarían mayoría absoluta.

El cambio de perspectivas electorales ha puesto nerviosos a todos los partidos, aunque por razones muy dispares. El PP se ve fuerte, pero la meta está muy lejana y cree que puede acortarla exacerbando la crítica, prueba de su impaciencia. El PSOE se ve con tiempo por delante y amenaza al PP con los más de 30 meses que quedan de legislatura. El Gobierno, en lugar de ofrecer un proyecto de media legislatura que ilusione a los ciudadanos te propone una condena.

El Gobierno y el PSOE empezaron a desquiciarse con la salida de Pablo Iglesias del Ejecutivo y el descontrol en la estrategia de la campaña electoral de Madrid, que dieron al traste con el momentum de las elecciones catalanas. Hoy, las perspectivas del Partido Socialista hacen agua por los cuatro costados.

1. Se aleja del centro. Ciudadanos está en riesgo cierto de desaparición. La desbandada naranja premió al PSOE en Cataluña, comunidad que vive una situación particular. En Madrid, el PP fue el beneficiario único; tendencia que las encuestas trasladan a toda España, hasta el punto que Ciudadanos puede quedar fuera del Congreso. El drama para el PSOE es que no coge ni un voto naranja. En mayo de 2018, Ciudadanos era el partido con mayor intención de voto. Tres años después está en la UCI. El electorado de este partido quería marcar el cambio de eje en la política española, pero su alineamiento sistemático con el PP ha hecho que pierda su razón de ser.

2. Los indultos dividen al partido. Pedro Sánchez tiene la determinación de indultar, aunque sea parcialmente, a los políticos catalanes que lideraron el procés. Esta medida de gracia, si la toma, aleja aún más al partido del centro y generará un enorme destrozo interno. El sector del PSOE que nunca vio talla en Sánchez está hibernando desde que aterrizó en La Moncloa, pero le falta un palmo para echarse a la calle. Felipe González ya ha avisado (desde El Hormiguero). Él puede ser un jarrón chino, pero hay presidentes autonómicos (Fernández Vara, García-Page, Javier Lambán) con fuerza real. Los indultos pueden ser el gran argumento de Susana Díaz para derrotar a Sánchez en las primarias en el PSOE de Andalucía, las autonómicas son otra historia.

3. Errejón capitaliza la caída de Podemos. Resulta sorprendente que el PSOE pierda espacio por el centro y por la izquierda. Lo sucedido en Madrid sigue en las encuestas. Íñigo Errejón y su equipo han conseguido trasladar una imagen de moderación, verde y apegada a los problemas, que se asemeja más a las juventudes que el PSOE querría tener que a una facción desprendida de Podemos. Este posicionamiento les permite recoger voto de ambas formaciones.

Además, ya se mueve para asociarse con las franquicias regionales de Podemos. Fueron con Compromís en Valencia y pueden asociarse con Ada Colau en Cataluña y Adelante Andalucía. Estas tres comunidades y Madrid agregan 178 de los 350 diputados que tiene el Congreso. El gran golpe, que descabezaría Podemos, sería que Errejón sume a Yolanda Díaz, aunque tenga que sacrificarse.

4. El provincialismo de la España vaciada. El sábado pasado el presidente del Gobierno presentaba Pueblos con futuro: un plan para la cohesión y transformación del país. Era el enésimo reciclado de la España vaciada salido de la factoría de Iván Redondo, que empieza a sonar a tomadura de pelo. Tanto que el martes Tomás Guitarte, diputado de Teruel Existe, respondió presentando en el Congreso el informe Modelo de desarrollo de la España vaciada y en su introducción lanzó un aviso que sonó a amenaza. “Este es el momento, de esta no pasa. Nuestra exigencia de que se aborde este problema va muy en serio. Exigimos que se trabaje de verdad ya. Estamos detectando en los ministerios inercias que van en contra de la resolución de los problemas”.

Hoy, el circo político se traslada a Soria, a un evento convocado por la asociación El Hueco. Inaugura Pedro Sánchez, que moviliza a la vicepresidenta y ministra del ramo, Teresa Ribera; a la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, y a buena parte de los presidentes de empresas públicas (REE, Cesce, Hispasat, Enisa). También estarán el líder de la oposición (Pablo Casado) y los portavoces en el Congreso de Ciudadanos (Edmundo Bal), PNV (Aitor Esteban) y Teruel Existe; así como los presidentes de Castilla y León, Navarra y La Rioja, además del alcalde y el presidente de la Diputación de Soria, claro. Tanto despliegue refleja el miedo de PSOE y PP a que el efecto Teruel Existe se extienda a todo Aragón y a otras regiones, como las dos Castillas o La Rioja, y crezcan como hongos partidos pequeños que les drenan votos y escaños, como ya pasa en Cantabria, Navarra, Asturias y Canarias.

Mientras tanto, el Gobierno juega a que pase el tiempo, se olviden los indultos y lleguen los 140.000 millones de Europa. Esta es la apuesta, pero quizás no haya muchos argumentos para ser optimistas. Hasta el momento han demostrado mucha capacidad de análisis y marketing, pero fallan en la ejecución, justo lo que requiere el aluvión de dinero. Es el caldo justo para una buena remodelación del Gobierno e intentar poner el contador a cero.

Aurelio Medel es Doctor en Ciencias de la Información. Profesor de la Universidad Complutense