Financiación

Merlin y Cellnex captan 1.500 millones en bonos a nueve años y siete años

La demanda conjunta alcanza los 3.450 millones

Ismael Clemente, consejero delegado de Merlin Properties.
Ismael Clemente, consejero delegado de Merlin Properties.

El mercado de capitales recupera el brío perdido en últimas semanas. Concluido el black out que acompaña a la temporada de resultados, las compañías aceleran sus planes para captar recursos y seguir sacando partido de los bajos tipos de interés. Merlin centró hoy las miradas, con su primera operación en 10 meses.

Los inversores esperaban con expectación la salida al mercado de las empresas vinculadas al sector inmobiliario. En los primeros meses de 2021 Vía Célere, Aedas y Neinor dieron el pistoletazo de salida, pero la atención estaba puesta en las grandes firmas con Merlin y Colonial en la diana. La compañía que pilota Ismael Clemente salió hoy al mercado con una emisión a nueve años, la primera operación en 10 meses. La socimi vendió 500 millones, importe que no tenía previsto elevar con independencia de la demanda registrada. Esto no resto brillo a la emisión y una buena muestra de ello fue el interés que despertó el papel de la compañía entre los inversores. Al cierre de la operación el libro de órdenes superaba los 950 millones. La demanda registrada permitió rebajar el coste en 10 puntos básicos. La colocación partía con un precio de 150-155 puntos básicos sobre midswap (tipo de interés libre de riesgo) y se cerró con un diferencial de 140 puntos básicos.

Los títulos cotizarán en la Bolsa de Luxemburgo y pagarán un cupón anual del 1,375%, inferior al 2,375% que dan los bonos vendido en julio de 2020 y el más bajo de las emisiones que existen actualmente en circulación, de acuerdo a los datos recopilados por Bloomberg. El dinero captado se empleará para refinanciar la deuda existente. CaixaBank, Cédit Agricole, Citi, ING, Mediobanca y Société Générale fueron los bancos colocadores.

En paralelo a esta emisión, Cellnex aprovechó la caída de los intereses de la deuda en las últimas sesiones para captar recursos con los que financiar su actividad inversora. Tres meses después de haber colocado 2.500 millones en bonos a cinco, siete y 12 años, el operador de torres de telecomunicaciones repitió la experiencia con una operación a siete años. El importe levantado alcanzó los 1.000 millones, superior a los 750 millones inicialmente previsto. Este aumento se vio favorecido por la demanda, que superó los 2.700 millones. Además de elevar la cuantía, el apetito mostrado por los inversores contribuyó a reducir el coste de emisión desde los 195 puntos iniciales sobre midswap a los 165 puntos a los que cerró.

Los bonos cotizarán en el mercado dublinés y pagarán un cupón anual del 1,5%. Sabadell, BBVA, BNP Paribas, CaixaBank, Deutsche Bank, JP Morgan, Mediobanca, Mizuho, Barclays, Crédit Agricole, HSBC, ING, MUFG, Natixis, RBC, Santander, SMBC Nikko, Société Générale y Unicredit constituyen el ejército de bancos colocadores encargados de pilotar la emisión.

La apelación al mercado de capitales no se limita a la venta de bonos. A finales de abril Cellnex cerró la ampliación de 7.000 millones para financiar una cartera de proyectos que podría alcanzar los 18.000 millones de euros en los próximos meses. El apetito de los inversores por el papel de la compañía que dejó sentir con fuerza en la demanda que alcanzó los 319.000 millones de euros, una cifra récord.

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