Preguntas para las empresas familiares

Es importante saber manejar adecuadamente las expectativas sobre las funciones y responsabilidades para crear un entorno de confianza

En el caso de las empresas familiares multigeneracionales, los períodos convulsos, como el de la pandemia del Covid-19, pueden generar preocupaciones e incertidumbre. Para mantener la perspectiva y prepararse para el futuro, es importante dar un paso atrás para recalibrar el propósito y los objetivos.

Las empresas familiares aportan un valor excepcional a la sociedad y a la economía. En concreto, contribuyen con entre el 70% y el 90% del PIB mundial y crean entre el 50% y el 80% de los puestos de trabajo en todo el mundo. Sin embargo, también es cierto que menos de un tercio de ellas sobreviven de la primera a la segunda generación y este porcentaje se reduce todavía más con respecto a la tercera generación.

Nos encontramos en una situación en la que las empresas crecen rápidamente, pero por una u otra razón no sobreviven a un cambio de liderazgo generacional. La revista Fortune señaló que en la década de 1960 la vida media de una empresa en el S&P era de aproximadamente 60 años, mientras que hoy en día está más cerca de los 20.

Por ello, hay cuestiones que estos propietarios deben hacerse, como si su modelo de negocio actual está en condiciones de durar 25, 50 o más años; si pueden mejorar la satisfacción y la lealtad de los clientes o si están siempre buscando nuevas formas de hacer las cosas y cultivando una cultura empresarial.

La participación de todos en la gestión de la empresa y en los debates sobre su futuro es primordial. Es importante saber manejar adecuadamente las expectativas sobre las funciones y responsabilidades para crear un entorno de confianza. Para ello, el desarrollo de una cultura empresarial ganadora que impulse a los empleados es clave para desbloquear el valor de las empresas familiares. Entre las formas prácticas de lograr este fin se incluye el fomento de un diálogo abierto basado en objetivos comunes, así como la creación de eslóganes y mensajes internos simples, precisos y bien estructurados que reflejen la visión, la misión y los valores de la empresa.

A medida que las compañías crecen de una generación a otra se hace necesario formalizar los canales de comunicación y revisar esta política para determinar lo que ha funcionado y lo que no. Además, utilizar la intranet de la empresa, por ejemplo, es una manera excelente de asegurarse de que todos reciben la información que necesitan para llevar a cabo su trabajo e involucrarse en las actividades de la organización.

Por ello, en las empresas familiares, la comunicación es tan importante a nivel de entidad como familiar. El desafío consiste en discernir y en trabajar en una alineación a largo plazo entre ambos.

Además de todo lo anterior, las empresas con planes de comunicación y gobierno corporativo tienen más posibilidades de perdurar a través de las generaciones.

Aik-Ping Ng es Co-Responsable de Family Office Advisory en Asia Pacific y Senior Family Governance Advisor, HSBC Private Banking