El plan prevé reducir a la mitad la tasa de población que sufre sobreesfuerzo por el pago de la vivienda

Plantea pasar del 9,1% actual al 4,5% en tres décadas

El Gobierno se marca como objetivo acabar con la pobreza energética en 2050

Vivienda 2050 Pulsar sobre el gráfico para ampliar

El plan España 2050 presentado este jueves por el Gobierno se marca como objetivo recortar en más de la mitad el porcentaje de población que sufre sobrecarga financiera asociada al pago de la vivienda, reduciendo el actual 9,1% al 8% en 2030, al 6,5% en 2040 y al 4,5% dentro de tres décadas. La rebaja del sobreesfuerzo financiero, que suelen sufrirlo los hogares que destinan en torno a un tercio de sus ingresos al pago de la vivienda, tiene especial foco en la población que vive alquilada, "la que sufre una sobrecarga más elevada", según el documento.

Para lograrlo, el plan propone varias vías de actuación, incluyendo una de índole fiscal. Así, el texto recoge como idea la creación de un marco fiscal orientado a favorecer tanto el incremento de la oferta de vivienda en alquiler a precios asequibles como el propio acceso de los hogares de rentas más bajas, "con especial énfasis en los ámbitos territoriales sujetos a mayor tensión" residencial. Se incidiría de esta manera sobre la oferta y la propia demanda, estableciendo un marco más atractivo que el actual. El plan, por su parte, no incluye ninguna mención al control de precios del alquiler, uno de los temas que se debaten entre los dos socios de Gobierno en las negociaciones para sacar adelante la futura ley de vivienda.

El Gobierno pretende también incrementar la disponibilidad de vivienda pública y social a través de la compra de viviendas en edificios y comunidades ya consolidadas, la rehabilitación, o la construcción de nuevas viviendas. La localización de los inmuebles, recalca el texto, "deberá evitar nuevos procesos de segregación socioespacial".

También se pretende actuar contra la vivienda vacía, fomentando el alquiler de la vivienda deshabitada ofreciendo garantías suficientes a la parte propietaria y ejerciendo control sobre la calidad del inmueble ofertado. Para ello, se propone la creación o mejora, en su caso, de bolsas de intermediación pública de alquiler y marcos de colaboración público-privados que contribuyan a una mejor gestión de los procesos.

El Ejecutivo plantea, a su vez, establecer mecanismos de protección sobre el patrimonio público de vivienda, así como reservas de suelo para vivienda protegida en alquiler, "asegurando su mantenimiento y disponibilidad e impidiendo que su titularidad deje de ser pública".

Otro apartado estaría relacionado con los tipos de tenencia de las viviendas. Así, en el plan se lanza como idea la posibilidad de incentivar las formas de tenencia alternativas a la propiedad absoluta y al alquiler, "como la propiedad temporal y la propiedad compartida, adaptándolas a la realidad española".

Entre otros de los objetivos que recoge el plan también se encuentra la reducción drástica de la pobreza energética, que hace referencia al porcentaje de la población que no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada. El hito que se marca el plan es pasar del 7,5% al 6% para dentro de 10 años, al 3% en 2040 y al cero a partir de 2050.

Rehabilitación

Como no podía ser de otra forma, el plan presentado por el presidente, Pedro Sánchez, contempla también medidas de eficiencia energética y uso de energías renovables en todas las infraestructuras y edificios públicos, uno de los pilares del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Uno de los objetivos, en el que ya ha venido insistiendo el Ejecutivo desde hace varios meses, es promover la eficiencia energética de la edificación residencial a través de la rehabilitación para que se reduzca el consumo de energía en el parque de vivienda existente en torno a un 35% de aquí a 2050.

El objetivo del Gobierno es ir aumentando paulatinamente la tasa de rehabilitación anual que hay en España para irse acercando a los niveles que se manejan en los principales países de la Unión Europea. La meta marcada es pasar del 0,1% actual al 1,5% en 2030, al 1,8% en 2010 y a una tasa del 2% a mediados de siglo.

Las actuaciones para mejorar la eficiencia energética de la edificación incluirán desde la instalación de bombas de calor para climatización hasta otras de agua caliente sanitaria, pasando por el desarrollo de energías renovables y mejoras de la envolvente térmica de los edificios (aislamiento de fachadas y cubiertas, sustitución de carpinterías o cubiertas vegetales, entre otros sistemas).

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