Inmobiliario

Nozar propone quitas del 97% a los acreedores sobre una deuda de 1.500 millones

Protagonista de uno de los grandes concursos del país, la promotora prevé pagar 286 millones

Los acreedores tienen dos meses para decidir si se suman al convenio esgrimido por la empresa

Luis Nozaleda, presidente de Nozar.
Luis Nozaleda, presidente de Nozar.

La inmobiliaria Nozar, uno de los grandes acorazados del ladrillo hundidos en la anterior crisis, vuelve a la carga para intentar salvarse de la liquidación. La compañía de la familia Nozaleda ha propuesto este viernes una nueva propuesta de convenio en el Juzgado número dos de lo mercantil de Madrid. Esta promotora de viviendas, la cuarta empresa de mayor morosidad con Hacienda en España, prevé quitas de hasta el 97% para los acreedores con deuda mayores a 25.000 euros.

La propuesta presentada por Nozar prevé el pago únicamente de 286 millones de cerca de 1.500 millones de deuda viva de la empresa, lo que supone devolver alrededor del 20% de lo adeudado. El planteamiento de la empresa es que los acreedores ordinarios, que son el 70% del número total, cuya deuda es inferior a 25.000 euros, cobrarán la totalidad dentro del primer año, según informa la empresa en un comunicado.

Sin embargo, para los grandes acreedores, propone quitas del 95% o del 97% en dos fórmulas de pago. El primer modo prevé un desembolso del 3% en tres plazos, que se pagaran dentro de los meses 12, 23 y 35 meses desde la fecha de aprobación del convenio. El segundo modo prevé un pago del 5%, que será satisfecho en un desembolso único a los diez años.

En el caso de Hacienda, el principal acreedor, la situación es diferente. Según la lista de morosos de la Agencia Tributaria, en 2020 Nozar debía a las arcas públicas 215 millones. De esa cantidad, el 50% tiene consideración de crédito privilegiado, por lo que el organismo público tendría que cobrar esa cantidad obligatoriamente. En el 50% restante, igual que el resto de acreedores debería acogerse a la quita propuesta por la empresa. Por tanto, de los 286 millones propuestos para abonar por parte de la inmobiliaria, más de 100 millones irán a las arcas del Estado.

El juez otorga un plazo máximo de dos meses para los acreedores para presentar su adhesión a la propuesta. Está por ver qué decisión toma la Agencia Tributaria. Igualmente, se desconoce por el momento qué harán los otros grandes acreedores. En principio, Nozar adeudaba las principales cantidades a la gran banca, pero en los últimos años las entidades han ido vendiendo ese pasivo a fondos oportunistas.

La clave para saber si la propuesta de Nozar tendrá éxito está en saber cuánto han pagado esos fondos por la deuda que estaba en manos de la banca y si ahora compensa aceptar esas quitas de entre el 95% y el 97% a cobrar en varios años.

Nozar solicitó el concurso en 2009. A diferencia de las otras grandes promotoras que cayeron en la crisis como Martinsa Fadesa y Reyal Urbis, que han protagonizado las mayores liquidaciones del país, la inmobiliaria de la familia Nozaleda ha conseguido de momento seguir a flote. Desde 2016, ha puesto en marcha el desarrollo de 1.300 viviendas y contempla la promoción de otras 1.000 en los próximos cinco años, según la empresa. Como adelantó este diario, la gran banca había vuelto a confiar en la promotora otorgando de nuevo crédito promotor.

La compañía indica que la facturación estimada para los próximos cinco años asciende a 678 millones de euros. El plan de negocio estima la generación de 2.900 puestos de trabajo directos e indirectos en el mismo periodo.

Precedentes

En 2014, cinco años después de verse abocada al concurso de acreedores, Nozar presentó a sus acreedores una propuesta de convenio para salir de la situación de insolvencia en la que se encontraba y que estaba respaldada por el 73,7% del total de sus créditos y que representaban 477,1 millones de euros, recoge Efe.

En diciembre de 2014, BBVA, Santander, Banco Popular y Caixabank solicitaron al juzgado de lo mercantil número 2 de Madrid que rechazase y dejase sin efecto la propuesta de convenio presentada por Nozar y que declarase la apertura de la fase de liquidación de la inmobiliaria.

Aseguraban que Nozar carecía de actividad propia y pretendía llevar a cabo un importante volumen de desinversión que además interpretan como una liquidación ordenada y encubierta de los activos sin control judicial.

Un año más tarde, en 2015, el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid rechazó la propuesta de convenio de Nozar.

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