La suerte regresa a los casinos de Estados Unidos

El casino de Margaritaville, en Luisiana, triplica sus ingresos por apuestas hasta los 19 millones de dolares en marzo

Dos coristas entran a un casino en La Franja de Las Vegas, en febrero.
Dos coristas entran a un casino en La Franja de Las Vegas, en febrero. AP

Luisiana vuelve a sonar a tragaperras. Con el avance exitoso de la campaña de vacunación contra la Covid-19 en Estados Unidos, los casinos empiezan a recuperarse con fuerza del batacazo económico del año de la pandemia. Solo en marzo, el casino de Margaritaville, al noroeste del estado, ha ingresado 19 millones de dólares por apuestas, tres veces más que en marzo de 2020, según los registros estatales de Luisiana.

El aumento del interés se ha reflejado sobre todo en las tarifas de estadía. Una noche en el alojamiento de cuatro estrellas ronda los 280 euros para un fin de semana en mayo, el precio para estar lo más cerca posible de las 1.200 máquinas tragamonedas y las 50 tablas de ruleta, póquer y blackjack.

Pero el resurgir de las apuestas sobre las alfombras florales del Margaritaville ha estado protagonizado especialmente por apostadores más jóvenes, que han recurrido a los juegos de azar ante la falta de otro tipo de entretenimientos aún restringidos en el país, como conciertos o deportes en vivo, salas de teatro y cines. Según los datos del casino, el tráfico de visitantes ya se asemeja al que se registraba antes de la pandemia y el gasto por cliente ha aumentado.

Una visitante, tras ganar un Jackpot de 34.000 dólares, este 6 de mayo.
Una visitante, tras ganar un Jackpot de 34.000 dólares, este 6 de mayo.

Los buenos resultados también se han fortalecido con el cambio de mentalidad que sufrieron los casinos durante la crisis del coronavirus. Han aprendido a mantener el volumen de la actividad con menos empleados y han desperdiciado menos dinero en estrategias de marketing offline para incentivar la visita de los clientes, como los vales gratuitos de 20 dólares para realizar una apuesta inicial.

De hecho, la compañía operadora de Margaritaville, Penn National Gaming, declaró la semana pasada un aumento del 77% en las ganancias del primer trimestre de 2021 y sus acciones en Wall Street se han disparado hasta los 142 dólares, desde el mínimo de 3,75 dólares en marzo de 2020.

Las Vegas, a la espera

La suerte ha regresado primero a los casinos regionales, a los que los visitantes pueden llegar en coche, como el caso de Luisiana. En cambio, Las Vegas, que depende en gran medida de los viajes en avión, registró en marzo un 40% menos de visitas con respecto a 2019.

Aun así, el mayor operador de casinos en Estados Unidos y dueño del complejo hotelero homónimo en Las Vegas, Caesars Entertainment, registró en marzo un rally en sus acciones, que subieron hasta los 106 dólares, desde el mínimo de 6 dólares en el que se situaban en el mismo mes del año pasado.

Visitantes caminan por la Franja de Las Vegas (Estados Unidos), en abril.
Visitantes caminan por la Franja de Las Vegas (Estados Unidos), en abril. AP

Tom Reeg, director ejecutivo de Caesars, ha señalado que se trata de una recuperación potente y duradera. "Si piensan que esta es una situación a corto plazo, creo que están equivocados", explicó Reeg, preguntado por Bloomberg sobre cómo les iría a los casinos cuando regresaran otras opciones de entretenimiento.

El auge de las visitas comenzó a mediados de marzo, cuando la ocupación de los casinos pasó del 35% al 50%, según las pautas de salud estatales, y el mes cerró con más de 2,2 millones de visitantes. De hecho, la tasa de desempleo de Nevada ha pasado del 30%, en abril del año pasado, a un 8,1% actualmente.

En este contexto optimista, a partir del 20 de mayo, el Caesars traerá de regreso el Bacchanal Buffet en su hotel de la famosa Franja de Las Vegas, que incluirá bandejas colmadas de patas de cangrejo y foie gras.

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