¡Manos a la obra!

Todo lo que tiene que saber para hacer una reforma en casa y evitar contratiempos

¡Manos a la obra!

Quien más, quien menos ha tenido que afrontar una obra en casa, lo cual antes de empezar suele dar más de un dolor de cabeza. El desconocimiento, la falta previsión o de planificación o las prisas por acabar lo antes posible suelen ser sinónimo de muchos sinsabores y fracasos.

Si está pensando en hacer una reforma pero no sabe por donde empezar, continúe leyendo y siga las pautas de esta pequeña guía. Las primeras dudas que le asaltarán a buen seguro serán del tipo: ¿qué clase de reforma necesito?, ¿cuánto me costará?, ¿qué tipo de profesionales requiero? o ¿cuánto durarán las obras?

Lo primero que tendrá que decidir es si quiere hacer una obra puntual -pintura, suelo, iluminación…-; una reforma parcial -baños, cocina, dormitorios…- o tirar la casa por la ventana con una reforma integral para que espacios y decoración se acomoden a sus gustos. Para todas ellas podrá contar con una financiación a medida y adecuada a sus necesidades.

Tanto si quiere renovar instalaciones, actualizar algunos espacios o transformar toda la casa, lo primero que tendrá que hacer es anotar exactamente cuáles son sus necesidades; el segundo paso es hacerse una idea de lo que puede costarle las obras. No se preocupe, hay muchos simuladores online que le ayudarán a calcular el desembolso.

Con estas dos cosas más claras, el tercer punto sería buscar y consultar a un profesional, que le hará un presupuesto real, teniendo en cuenta los acabados y calidades que desea; contratar un arquitecto e interiorista le puede ayudar mucho. Una buena opción es contar con tres presupuestos y elegir aquel que se ajuste a sus necesidades y estilo.

Es muy recomendable que haga un contrato de obra para minimizar extras y evitar discusiones, sobre todo, si va a reformar una casa antigua donde los vicios ocultos pueden ser muy fastidiosos. En todos los casos consulte o déjese asesorar sobre los permisos y licencias de obra que necesita -si contrata un profesional, ellos harán todos los trámites-, evitará disgustos y disputas con los vecinos.

Viviendas antiguas

Si ha heredado una vivienda antigua o se ha comprado una casa vieja, casi seguro que tendrá que abordar una reforma tanto si quiere entrar a vivir en ella o la quiere como inversión para alquilar o vender.

Además de tener en cuenta los pasos que debe seguir en cualquier reforma, referidos anteriormente, debe saber que el tiempo no pasa en vano. Una de las cosas que deberá obtener es un certificado de eficiencia energética y, para ello, casi seguro, la primera reforma que deberá abordar es la renovación de las ventanas. Con ella favorecerá el aislamiento, ahorrará energía y evitará ruidos del exterior.

Cocina y baños seguro que necesitan un buen lavado de cara, así que mejor prevenir que curar: revise la fontanería y la electricidad. Merece la pena invertir un poco más y renovarlas por completo. Evitará sustos después, riesgos innecesarios y nuevas obras más pronto que tarde.

El suelo suele ser otro de los elementos que no resisten bien el paso del tiempo. A veces, si el pavimento es de madera de buena calidad o antiguos suelos de barro cocido, bastará con un lijado y barnizado o un lavado de cara y le aportará el valor añadido de lo antiguo; pero también puede encontrarse con baldosas de gres o terrazo totalmente desactualizados. Hoy se llevan la cerámica, la madera, la piedra o los materiales hidráulicos.

Le aconsejamos también invertir en una buena climatización de gas o electricidad que pueda programar en verano e invierno y mantener un consumo responsable.

Por último, deberá pensar en la decoración si va a vender o alquilar mejor piense en un ornamento práctico y neutro.

Ponga en valor su hogar con una puesta al día

Cada casa es distinta, pero arquitectos e interioristas coinciden en que una buena reforma puede revalorizar entre un 10% y un 20% su hogar.

Si está pensando en alquilar o vender, no dude en invertir en una puesta al día. Como pista o punto de partida, se calcula que la reforma integral de un piso de 90 m2 puede costar en torno a los 50.000 euros. Sin embargo, las viviendas renovadas son más atractivas y duran menos en el mercado. Del mismo modo, alquilar o vender sin reformas supone bajar el precio para atraer a comprador o inquilino y tener un valor de tasación menor para operaciones financieras (hipotecas).

Antes de ponerse manos a la obra, observe el precio de venta o alquiler de las viviendas en su zona, comparando lo que se paga por las reformadas frente a las no reformadas. Para saber su presupuesto de rehabilitación, puede estimar un 50% de esa diferencia, porque ese 50% de inversión supondrá ese mismo importe en el precio final. Si le cuadran las cuentas, puede pedir financiación a medida.

Normas
Entra en El País para participar