La búsqueda de tesoros escondidos en el mercado bursátil de las pymes

BME Growth es ideal para quienes gustan de empresas de crecimiento, y concentradas casi todas en sectores de actividad de vanguardia

La Bolsa de las pequeñas empresas que buscan recursos para crecer, el mercado BME Growth, está llena de oportunidades de inversión en los sectores que marcan las nuevas tendencias, como son la tecnología, la salud y la energía verde, además de una presencia notable de pequeñas socimis con atractivos dividendos; pero impone un nivel de exigencia extrema a los particulares antes de apostar por ellas, ya que no todas las semillas germinan, y la mortalidad de empresas en los primeros años suele ser elevada. En todo caso, para los inversores dispuestos a asumir más riesgo y a esperar pacientemente, hay infinidad de opciones en tal mercado, en el que cotizan ya 119 sociedades, de las que 42 son empresas en expansión.

Este mercado de pequeñas sociedades que buscan recursos echó a andar en 2006, y negoció las acciones de dos compañías por vez primera en 2009, con Zinkia e Imaginarium. Ha tenido éxitos como MasMóvil, que dio posteriormente el salto al mercado continuo y al Ibex, con revalorizaciones que multiplicaron por 20 su precio de salida, y ha tenido sonoros fracasos como Gowex, que llegó a valer 2.000 millones de euros, pero con las cuentas falsificadas durante diez años. Estos dos ejemplos revelan que pueden encontrarse empresas solventes en actividades de crecimiento bien gestionadas, pero que puede darse también de bruces con proyectos que terminen en fracaso sin despegar nunca del todo, e incluso con gestión cuasi delictiva.

En la última actualización normativa del BME Growth se han incrementado precisamente los niveles de exigencia a las empresas para cotizar en su plataforma, reforzando especialmente la auditoría para evitar malentendidos ulteriores. Es una decisión que contribuirá a recomponer la confianza que se había puesto en cuestión con los desafortunados fracasos de antaño.

Dado que se trata siempre de proyectos nuevos, con las excepciones de las socimis, este mercado es ideal para quienes gustan de empresas de crecimiento, y concentradas casi todas en sectores de actividad de vanguardia, como la electrónica y el software, que acaparan el 21% de las empresas cotizadas en el BME Growth; las energías renovables, con un 18%; la farmacia y biotecnología, con un 12%; las telecomunicaciones, con un 8%; o la ingeniería, con un 7%. No todas las empresas lograrán abrirse hueco en el mercado, y no será fácil identificar a la que va a triunfar; por ello, deben invertirse cantidades moderadas de ahorro, y siempre que haya mediado el asesoramiento de los expertos, que es aquí más necesario que nunca; conviene también observar en cuáles de estas empresas colocan su dinero los inversores institucionales, que disponen de equipos de análisis profesionalizados.