Aerolíneas

IAG e IATA cargan contra la subida tarifaria propuesta por Aena

La asociación reclama un recorte del 4% entre 2022 y 2026 frente al alza del 5,5% propuesto por el gestor aeroportuario

El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, junto al director general de IATA, Willie Walsh, en imagen de archivo.
El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, junto al director general de IATA, Willie Walsh, en imagen de archivo.

IAG e IATA cargan contra la subida tarifaria propuesta por Aena. El consejero delegado del holding de aerolíneas, Luis Gallego, ha calificado de “sinsentido” la pretendida subida tarifaria en los aeropuertos para el próximo quinquenio regulado (2022-2026). El ejecutivo ha atendido este mediodía a los medios, en el marco de la presentación de los resultados del primer trimestre, y ha mostrado total apoyo a la asociación de aerolíneas IATA en su crítica al gestor aeroportuario español. Esta última reclama una rebaja del 4% frente a la pretendida subida del 5,5% entre 2022 y 2026.

Gallego ha subrayado que el sector “lleva más de un año sin ingresos y este es un momento para reconstruir entre todos”. Desde su punto de vista, cualquier retoque al alza en los precios que pagan las aerolíneas es "un error grave" que lastrará la recuperación de la movilidad. “Si España quiere ser competitiva es un error subir tasas a un sector clave”.

Minutos antes de su intervención fue IATA la que señaló que aumentar las tarifas en la red de Aena podría dañar la recuperación económica y laboral del país tras la crisis del coronavirus. La senda tarifaria propuesta por Aena en el esbozo del segundo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA 2) es del citado 5,5%. Otro aspecto criticado por IATA es la intención de Aena de recuperar los ingresos perdidos en 2020 y este arranque de 2021 por el efecto de la pandemia.

Aena defiende su posición

El gestor aeroportuario Aena defiende su propuesta tarifaria para el próximo quinquenio regulado, expresada en su versión preliminar del DORA 2 (2022-2026), como "muy ajustada a las necesidades". La compañía pública asegura que se trata de "apoyar la recuperación del tráfico y del turismo" desde una contención de los costes y de la inversión.

Donde Aena preveía 5.000 millones de capex en los activos regulados en los próximos cinco años, la pandemia ha motivado que la cifra sea ajustada en un 50%. Quedan para el final del periodo los trabajos de expansión de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, una decisión que sí ha sido aplaudida por el sector aéreo. "Las inversiones se han ajustado a las imprescindibles, pero tenemos que garantizar la calidad y la seguridad de los servicios", argumentan fuentes de Aena.

Desde el equipo que lidera Maurici Lucena se hace hincapié en que "se aseguran tarifas por debajo de los comparables europeos, como ha venido siendo hasta ahora, y se mantienen los niveles de eficiencia más competitivos con respecto a nuestros comparables".

La senda tarifaria hasta 2016 resulta que al final del quinquenio el ingreso mmáximo por pasajero será menor al de 2016.

Aena ha remitido a Aviación Civil una propuesta de reequilibrio en la que es el órgano dependiente del Ministerio de Transportes el que debe estimar el impacto de la crisis en la empresa pública. La cifra resultante, según el plan de Aena, sería recuperada por la vía tarifaria en un tercer DORA, a partir de 2027. Pero IATA ya se queja en estos momentos de que la compañía que preside Maurici Lucena trata de recuperar ingresos por servicios que nunca fueron ofrecidos o a los que las aerolíneas no pudieron acceder.

El ataque de Willie Walsh

El director general de IATA, Willie Walsh, señala que “la industria de la aviación está en crisis. Todo el mundo necesita reducir costes y mejorar la eficiencia para reparar el daño que ha supuesto la crisis del COVID-19. Tras analizar la situación de Aena, las aerolíneas creen que el operador aeroportuario podría reducir sus tarifas en un 4%”.

Walsh, anteriormente consejero delegado de IAG, tilda de “irresponsable” la propuesta de DORA 2 realizada por el gigante aeroportuario español. “La Dirección General de Aviación Civil debería rechazar inmediatamente la solicitud e instruir a Aena para que trabaje con las aerolíneas en un plan de recuperación mutuamente acordado”.

Desde el punto de vista de Iata, Aena “puede financiar fácilmente pérdidas a corto plazo sin incrementar los costes para sus clientes. Tiene una excelente calificación crediticia para acceder a financiación. Sus accionistas fueron bien recompensados y ahora deben compartir parte impacto de la crisis. Y, como el resto de la industria, debe buscar la eficiencia operativa en la reducción de costes, que, por otra parte, no son los más baratos de Europa”, señala Walsh.

La demanda de pasajeros se desplomó un 76% en 2020 y no se espera que se recupere por completo hasta 2024. El número de destinos con enlaces directos a España se redujo de 1.800 (en 2019) a 234 (en 2020). Iata también recuerda que se han perdido o puesto en riesgo más de 1,1 millones de puestos de trabajo en España y se han perdido más de 60 000 millones de euros del PIB. La contribución de los viajes y el turismo a la economía española se vio reducida del 12% al 4%.

“Una pronta recuperación de los viajes y el turismo es vital para el éxito económico de España. Pero los altos costes retrasarán la recuperación del turismo y mantendrán los puestos de trabajo en riesgo. Aena debe tener en cuenta los intereses a largo plazo tanto de sus accionistas como del país. Y ambos están mejor atendidos con una infraestructura aeroportuaria rentable. El gobierno español busca activamente abrir fronteras y reiniciar los viajes aéreos. AENA debe contribuir a ese esfuerzo, no erigir un obstáculo cortoplacista y egoísta”, ha sentenciado Willie Walsh.

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