El 78% de las empresas familiares en España retrasa la recuperación hasta 2022

La menor liquidez ha llevado al 24% de las firmas españolas a ampliar capital

Comercio cerrado en Aranda de Duero (Burgons)
Comercio cerrado en Aranda de Duero (Burgons)

La salida de la crisis económica no va a ser tan rápida como el proceso de vacunación en todo el mundo. Una encuestada realizada por PwC entre octubre y diciembre de 2020 a 2.801 empresarios familiares en 87 países, de los que 80 eran españoles, muestra un optimismo moderado entre los directivos sobre el regreso a la normalidad, con una tendencia menos positiva entre las empresas españolas. Preguntados sobre sus previsiones de crecimiento para este año y el que viene, el 64% de las compañías consultadas asegura que habrá crecimiento económico, con un 51% optando por un crecimiento estable y un 13% por un crecimiento rápido para 2021. Las cifras para 2022 suben todavía más, con un 65% previendo crecimiento estable y un 21% un crecimiento rápido y dinámico.

Las respuestas de las 80 empresas familiares españolas tienen un sesgo menos positivo. Solo el 48% de las consultadas apuesta por crecer este año (14 puntos menos que la media mundial), mientras que esa cifra sube hasta el 78% de las respuestas en 2022 (ocho puntos menos que la media mundial”.

Otro de los puntos claves de la encuesta es el escaso impacto que la pandemia ha tenido en el gobierno corporativo de cada empresa, con una muy baja tendencia a los despidos o al recorte de retribuciones a los accionistas. De esta manera, solo el 34% de las compañías entrevistadas (el 36% en el caso de las españolas), se han visto obligadas a recortar dividendos, y el 31% (28% en las firmas españolas), a realizar recortes salariales. En contraposición, una de cada cinco compañías (el 21% a nivel global y el 24% en España) necesitó acudir a inyecciones extraordinarias de capital ante el desplome de los ingresos, que propiciaron la entrada de nuevos accionistas o la mayor aportación de los existentes.

No obstante, el documento señala que el impacto entre el tejido empresarial ha sido desigual, en función del sector de actividad de cada compañía. En el momento en el que se realizó la encuesta, a finales del año pasado, en España, por ejemplo, el 64% de los entrevistados esperaba experimentar una caída de sus ventas en 2020, por el 46% a nivel mundial. Unas cifras que pueden haberse reducido entre enero y marzo.

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