¿Conseguirá el Gobierno digitalizar las pymes españolas?

Reducir la barrera técnica de entrada a la IA con tecnologías sencillas puede resultar transformador para las pequeñas compañías

Durante 2020, el 99% de las 68.000 empresas destruidas en España por la pandemia tenían menos de 50 trabajadores. El impacto en las pymes ha sido devastador y son justamente las pequeñas y medianas empresas las más afectadas por la pandemia, ya que no cuentan con el pulmón financiero que tienen algunas empresas más grandes.

Por ello es tan importante que el Gobierno destine cerca de 5.000 millones de euros para la digitalización de las pymes, una inversión que supondrá una oportunidad para más de un millón y medio de pequeñas y medianas empresas de estudiar cómo utilizar mejor la tecnología para optimizar sus operaciones y servicios, así como para aportar ideas nuevas e innovadoras al mercado. Además, la innovación disruptiva y el emprendimiento digital –en donde la IA jugará un papel protagonista– contará con un presupuesto de 439 millones de euros para que las pymes y las startups aprovechen las oportunidades de la economía verde y digital basada en datos.

Para la mayoría de las pequeñas empresas, la tecnología sigue estando reservada en gran medida a las grandes multinacionales con grandes presupuestos que pueden permitirse una fuerte inversión inicial y contar con profesionales con conocimientos especializados muy demandados y caros de contratar. Por lo tanto, estas pymes deben centrarse en tecnologías que impulsen la productividad y que sean fáciles, accesibles y asequibles, como las soluciones de bajo código o sin código, que pueden ser desarrolladas y gestionadas por los empleados con un mínimo de conocimientos técnicos.

Esto es especialmente relevante a la luz de la actual crisis de competencias digitales que afrontan las empresas. Tal y como destaca el último informe del Foro Económico Mundial sobre el futuro del empleo, incluso las grandes empresas tienen dificultades para contratar analistas y científicos de datos, especialistas en IA y aprendizaje automático y desarrolladores de software y aplicaciones. Las pequeñas empresas, a no ser que sean empresas tecnológicas, a menudo no tienen acceso a estos profesionales con competencias tan demandadas y, por tanto, a las importantes ventajas de productividad que ofrecen.

Según el informe Marco Estratégico en Política de Pyme 2030 del Ministerio de Industria, las pymes suponen el 99,8% de las empresas, representan poco más del 62% del valor añadido bruto (VAB) y el 66% del empleo empresarial total, lo que nos lleva a evaluar la importancia de la implementación del plan de digitalización de las pymes que puede ayudar a salvar la brecha de la IA entre las grandes y las pequeñas empresas y digitalizar la mayor parte del tejido empresarial español. Las plataformas de bajo código o sin código ofrecen una solución viable a este desafío, proporcionando a los empleados sin conocimientos de tecnología instrucciones guiadas para diseñar y poner en funcionamiento rápidamente agentes conversacionales desarrollados con IA que pueden ayudar con las tareas diarias, desde el servicio al cliente hasta la gestión financiera.

Este tipo de soluciones permite a las pequeñas empresas automatizar de una forma muy sencilla los procesos administrativos que requieren mucho tiempo, impulsando la productividad y permitiendo a sus empleados centrar su tiempo, recursos y atención en proyectos de valor añadido para hacer crecer el negocio.

En el ámbito de la tecnología de la información, por ejemplo, puede desplegar fácilmente un ingeniero de asistencia técnica, haciendo converger las funciones de front-office y back-office para automatizar las solicitudes al departamento informático, incluyendo el restablecimiento de contraseñas y la resolución de problemas de acceso a la Wi-Fi. O puede diseñar un agente digital para el centro de atención al cliente que esté formado en el protocolo de la empresa para responder a una amplia gama de consultas y que pueda escalar sin problemas las consultas difíciles o emocionalmente sensibles para que las gestionen agentes humanos.

Este enfoque democratizado de la aplicación de la IA aumentará la velocidad de desarrollo de casos de uso y acelerará el tiempo de obtención de valor de la IA en las pequeñas empresas. También permitirá a los empleados identificar y desarrollar casos de uso de la IA para sus necesidades específicas, en lugar de adaptar una solución empresarial a un reto de la pequeña empresa.

Tanto para las startups como para las pequeñas empresas con dificultades económicas debido a la pandemia, estas plataformas podrían ayudar a impulsar la productividad con una plantilla híbrida de empleados digitales y humanos, mejorar la cuenta de resultados y, al mismo tiempo, capacitar digitalmente a los empleados humanos.

Reducir la barrera técnica de entrada a la IA puede resultar transformador para las pymes españolas en un momento histórico para afrontar la digitalización del tejido empresarial español. La verdadera democratización tecnológica conseguirá una mayor eficiencia que les ayudará a ser más competitivas en el mercado internacional, y también competir al mismo nivel tecnológico que sus homólogas más grandes.

Manuel Rubio es Director general de Amelia para España, Portugal y Latinoamérica