Tecnología

Ametic propone crear un órgano certificador de profesiones digitales para ganar en empleabilidad

La patronal presenta su libro blanco de capacitación digital con diez líneas de actuación, que tendrían un coste de más de 900 millones de euros

 Pedro Mier, presidente de Ametic.
Pedro Mier, presidente de Ametic.

Ametic, la patronal de la industria tecnológica, propone crear un centro de certificaciones de profesiones digitales en España cuya actividad estaría centrada en certificar profesionales, escuelas de formación y empresas formadoras en competencias clave en la era digital. Según la asociación, la demanda de profesionales en el sector digital exige la necesidad de crear este órgano, “que debe estar en disposición de brindar las garantías necesarias para que tanto el profesional, como el centro formativo o empresa formadora, responda a las exigencias de las empresas que contratan talento digital con diversos grados de especialización”.

La propuesta la ha hecho este martes el presidente de Ametic, Pedro Mier, durante la presentación del libro blanco de la patronal para el desarrollo de competencias digitales, que propone diez líneas de actuación, que tendrían un coste de más de 900 millones de euros, con el objetivo de formar a los ciudadanos y dotar al mercado laboral de los perfiles necesarios para la digitalización. Las propuestas de Ametic, que beneficiaría a más de 6,5 millones de personas, pretenden complementar, según explicó Miere, el Plan Nacional de Competencias Digitales presentados por el Gobierno recientemente, que cuenta con un presupuesto de 3.700 millones.

“Debería ser como saber leer, cualquier persona necesitará competencias básicas, hace falta manejar unos rudimentos (digitales)”, añadió Mier, que indicó que la patronal está en la misma línea del Gobierno, que aspira a alcanzar un 80% de alfabetización digital.

Alejandro Blanco, presidente de la Comisión de Desarrollo de Talento Digital de Ametic, admitió que el tema de las certificaciones puede resultar “bastante controvertido, porque podría surgir la duda de si entra en colisión con las acreditaciones del sistema educativo/formativo, pero no es lo que buscamos. Pero el sector tecnológico está preocupado por la ausencia de algunas certificaciones en algunas tecnologías y productos muy extendidos y sobre los que se prestan muchos servicios tanto en el sector público como privado. Así que es necesario dotar a las personas de esas capacidades que generan un plus de empleabilidad dentro del sector".

En la misma línea, Javier Rodríguez Zapatero, presidente de ISDI (Instituto para el Desarrollo de Internet) y coordinador del Libro Blanco de Ametic, defendió que “la propuesta del centro de certificaciones la hacemos en un contexto de máxima rapidez de cambio, donde cada vez hay más demanda de empleabilidad con habilidades específicas que no están acreditadas y, sin querer colisionar con el sistema educativo, desde Ametic estamos viendo cómo ayudar a identificar ese tipo de habilidades (en inteligencia artificial, internet de las cosas, big data…) donde podemos conseguir mucha más rapidez en la certificación, y ese es el propósito”.

Desde la patronal, remarcaron que el Centro de Certificación tiene el objetivo de ayudar a los profesionales digitales a validar sus competencias digitales con credenciales reconocidas de la industria y, a certificar a los centro de formación/empresas formadoras sobre la base de un riguroso sistema de evaluación, basado en criterios de calidad y criterios académicos que reúna los estándares de excelencia mínimos requeridos para formar a profesionales en las distintas áreas de especialización en competencias digitales, así como también, que cumplen con los requisitos mínimos requeridos como centro formativo en tanto prestador de servicios.

“Este Centro de Certificaciones combatiría la creación de escuelas de formación de dudosa reputación, con bajos estándares de calidad que pongan en riesgo la formación de profesionales en el ámbito digital y como tal, perjudique el nivel de competitividad de las empresas y de la industria en su conjunto”, indicaron los responsables de Ametic, que también defienden la necesidad de crear una estructura de gobierno de dicho centro que garantice su independencia y su objetividad a la hora de evaluar, verificar y certificar.

En ese sentido, proponen que el centro cuente con un consejo de certificación, constituido por reconocidos expertos de la industria digital, de las grandes empresas tecnológicas, líderes del sector y expertos en el sector educación en profesiones TIC, STEAM, y haya una junta de evaluación que interpreta los resultados de las pruebas de evaluación, supervise las mismas, monitorice los resultados, llevando un registro de los mismos y de posibles reclamaciones que puedan surgir durante el proceso.

Más allá del órgano certificador, el libro blanco, en el que han colaborado más de 100 empresas y unas 200 personas, plantea otras nueve líneas de actuación. La primera, un plan de refuerzo de las competencias personales del plan docente, que va orientado a 150.000 profesionales y que tendría un coste aproximado de 11,29 millones de euros.

En el ámbito empresarial, proponen programas orientados a las competencias digitales para micropymes, un proyecto que alcanzaría a 1,5 millones de personas y que tendría una dotación de 465 millones de euros, así como un plan de formación de directivos, tanto de compañías como del sector público, que podría beneficiar a 600.000 personas. Dicho plan supondría una inversión de 58 millones.

La propuesta de Ametic también plantea una inversión de 18 millones de euros para desarrollar el talento en big data y habilidades tecnológicas de unos 8.000 trabajadores en empresas privadas, así como 10 millones de euros para un modelo de emprendimiento, incubación y aceleración digital para pymes y startups.

El libro blanco también propone una línea de actuación centrada en la alfabetización digital de colectivos vulnerables, orientado a personas mayores, que beneficiaría a dos millones de personas, con una inversión de 9,8 millones de euros. Y un plan orientado al desarrollo digital de 400.000 jóvenes que costaría unos 152 millones.

Ametic también incluye un plan de desarrollo de talento digital en la Administración Pública, con 202 millones de dotación, que llegaría a 23.000 trabajadores cada año durante un lustro. Y la creación de un observatorio del talento digital que costaría tres millones de euros. Dicho observatorio brindaría información de valor para conocer la realidad del tejido empresarial español y las necesidades formativas y tendencias para diseñar acciones y políticas formativas en los diferentes sectores de la economía y también para el sector público. El trabajo del observatorio se completaría con un portal de comunicación donde se gestione toda la información que se derive de las propuestas de la patronal.

Mier recordó que el último informe publicado sobre el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI), sitúa a España por debajo de la media de la UE en los indicadores de capital humano. Así, casi la mitad de la población española (43%) carece de competencias digitales básicas y un 8% jamás ha utilizado internet.

La proporción de personas graduadas en carreras TIC solo representa un 4% del total de graduados, y la proporción de especialistas TIC en el empleo total es del 3,2% y solo el 1% del empleo femenino está relacionado con la participación de las mujeres en TIC.

Por todo ello, el presidente de Ametic, insistió en que apostar por una formación de calidad en competencias digitales es “sin duda, uno de los ejes de transformación que mayor relevancia cobra en el contexto actual”. Mier indicó que ya han presentado las propuestas al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital y al Ministerio de Educación, y Rodríguez Zapatero añadió que el libro blanco “es un plan que llega más al detalle [que el del Gobierno] y se centra en la capacidad de ejecución para que cuando llegue el dinero, el sector y el Gobierno puedan echarse manos a la obra, porque se necesita ir muy rápido”.

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