La lucha de Suez y Veolia acaba en un honorable empate

Uno obtiene unos cuantos euros más de su rival; el otro, 500 millones de ahorro de costes sin gastar en exceso

Compactador de residuos de Veolia, en Velizy-Villacoublay, cerca de París.
Compactador de residuos de Veolia, en Velizy-Villacoublay, cerca de París. REUTERS

Los siete meses de lucha entre las principales empresas de residuos y agua de Francia han terminado con los honores más o menos igualados. Después de hacer todo lo posible para evitar su adquisición por parte de Veolia, Suez aceptó el lunes un acuerdo que valora la empresa en casi 13.000 millones de euros. El jefe de Suez, Bertrand Camus, puede presumir de haber sacado unos cuantos euros más a su rival. Mientras tanto, el comprador (que vale 14.000 millones de euros) se hace con 500 millones de ahorro de costes en América del Norte y del Sur sin reventar sus bancos.

Dada una rivalidad que se remonta al siglo XIX, cualquier adquisición iba a ser siempre un asunto apasionado. La cuestión más espinosa era qué hacer con las operaciones de agua y alcantarillado doméstico de Suez que, combinadas, habrían sido demasiadas para los reguladores de la competencia franceses.

Camus intentó frustrar a Veolia transfiriendo el negocio a una fundación controlada por los empleados. Pero una vez que el jefe de Veolia, Antoine Frérot, consiguió nuevos propietarios para la unidad, entre ellos el inversor en infraestructuras Meridiam, y Caisse des Depots, respaldada por el Estado, era solo cuestión de tiempo que las defensas de Suez se rompieran.

Veolia paga 20,50 euros por acción por Suez, casi un 14% por encima de su anterior oferta. Sin embargo, la factura de Frérot asciende a algo menos de 12.400 millones de euros, gracias a la participación del 29,9% que adquirió el año pasado con un ligero descuento. Si se incluyen los 9.700 millones de deuda neta de Suez, la operación –incluyendo las operaciones francesas que pronto se separarán– le cuesta a Veolia 22.000 millones.

Suez obtendrá un beneficio operativo de 1.600 millones de euros en 2022, según las previsiones recopiladas por Refinitiv. Si se añade el ahorro de costes previsto y se deduce el impuesto de sociedades francés, del 27%, Veolia debería de obtener una rentabilidad después de impuestos de 1.500 millones, es decir, alrededor del 6,8% de su inversión. Esta cifra es ligeramente superior al coste de capital de Suez, del 6,4%, según las estimaciones de Morningstar.

La disgregación del negocio francés, junto con operaciones relativamente menores en África y Asia, debería de mejorar aún más las cuentas de Frérot. Según Meridiam, la “Nueva Suez” valdría unos 7.000 millones de euros, lo que reduciría el coste total para Veolia y le permitiría centrarse en las partes con mayor solapamiento.

Las maniobras defensivas de Suez y los meses de disputa pueden no haber hecho brillar el atractivo de las fusiones francesas. Sin embargo, en última instancia, los accionistas de ambas partes pueden reivindicar un honorable empate.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías