Largo plazo

Deutsche dobla su apuesta por los emergentes ante la recuperación de la economía

Reduce al mínimo la asignación de su cartera estratégica multiactivo a bonos soberanos

Deutsche dobla su apuesta por los emergentes ante la recuperación de la economía
Reuters

Deutsche Bank acaba de revisar su asignación estratégica de activos, que mantenía sin cambios desde abril del pasado año, para dar un peso mucho mayor a los mercados emergentes. Así, la apuesta por la renta variable de estos países se ha duplicado dentro de la parte de Bolsa del perfil equilibrado de este vehículo de inversión, ante la perspectiva de recuperación económica para esta región que prevé la firma en el horizonte de la próxima década.

Según ha explicado hoy Álvaro Vitorero, responsable de gestión discrecional de Carteras para EMEA de Deutsche Bank International Private Bank, “nuestra visión para la renta variable es positiva”. A la Bolsa asigna el 43% de la cartera, en la que también ha decidido incluir en la revisión que acaba de implementar en este mes al Ftse 100 de la Bolsa británica. La firma ha realizado una rebaja mínima, de apenas el 1%, en la asignación de la renta variable a la cartera, que incluye un fuerte impulso a los mercados emergentes. En el perfil más agresivo, el peso de la Bolsa está en el 65%.

En la parte de renta fija, por el 52% para un perfil equilibrado, también se ha reforzado la posición en bonos emergentes, en especial corporativos y con divisa en euros, mientras que se ha reducido al mínimo el peso de los bonos soberanos, a pesar de que siguen siendo una parte esencial para la diversificación de la cartera, capaz de dar protección en los momentos de mercado más complicados, según ha defendido Vitorero.

Deutsche Bank lanzó en Europa hace un año su vehículo de asignación estratégica de activos y ahora lo ha abierto a todos sus clientes en España. Con él construye una cartera multiactivos que invierte en ETF a partir de un modelo de análisis minucioso de los factores y elementos de mercado con los que decidir esa asignación. “Es un vehículo gestionado de forma pasiva pero activamente vigilado”, ha explicado Vitorero. Así, la revisión de la cartera se realiza una vez al año, si bien se hacen revisiones específicas en momentos de máximas turbulencias del mercado, tal y como ocurrió hace un año, justo cuando el estallido de la pandemia obligó a una recomposición de la cartera de cara a su lanzamiento.

Este modelo de asignación estratégica de activos de Deutsche Bank, con el que gestiona un volumen de patrimonio de unos 2.500 millones de euros, se enfoca a una inversión a largo plazo, de 10 años, en la que valorar la pérdida máxima que está dispuesto a aceptar el cliente para valorar el riesgo “y antes de asumir un error de mercado”, explica Vitorero, en alusión a los inversores que vendieron en los momentos de pánico de marzo de 2020 y se han perdido el posterior rally. Así, en el perfil más conservador, la pérdida máxima contemplada en su cartera es del 10%.

Vitorero ha señalado que, si bien la gestión es pasiva y completamente vía ETF, Deutsche Bank realiza un modelo analítico propio para la gestión de activos que tiene en cuenta factores como el hecho de que la volatilidad histórica real del mercado sea superior a la que muestra el índice Vix, con lo que trabaja en sus análisis con niveles de volatilidad ligeramente mayores, o que la volatilidad de los bonos high yield sea equiparable o mayor a la de las acciones, con lo que estos bonos quedan incorporados a la renta variable en la asignación de activos.

 

 

Normas
Entra en El País para participar