Divisas

La lira turca se hunde hasta un 15% tras destituir Erdogan al gobernador del Banco Central

El nuevo gobernador, afín al presidente, es partidario de acabar con los tipos de interés altos

El presidente turco, Reçep Tayyip Erdogan, en un acto político.
El presidente turco, Reçep Tayyip Erdogan, en un acto político. REUTERS

Una nueva tormenta financiera castiga este lunes los mercados turcos, con un desplome de la lira que ha llegado al 15% tras la sorpresiva destitución del gobernador del banco central por parte del presidente Reçep Tayyip Erdogan. El gobernador Naci Agbal, apenas ha durado cuatro meses en  el cargo, y su despido se produjo el sábado, después de que subiera tipos 200 puntos básicos el jueves los tipos de interés, el doble de lo previsto.

La divisa llegó a cambiarse a 8,4707 dólares en  los mercados asiáticos, si bien posteriormente se ha estabilizado en torno a los 7,4685, un descenso de menos del 9%. Los bancos se dejan el 8%. Los analistas esperan una masiva intervención oficial para frenar el desplome de la moneda. La Bolsa de Estambul ha activado los mecanismos de control de la estabilidad tras arrancar con caída del 5%.

La violencia de la reacción del mercado se explica porque Agbal llegó al puesto precisamente con el objetivo de reforzar la credibilidad del banco central y contener el desplome de la divisa, que cotizaba en mínimo histórico. Así, inició una línea ascendente en los tipos de interés que ha impulsado la cotización de la moneda. Una política restrictiva que ha subido los tipos 975 puntos básicos en cuatro meses y que, pese a la recuperación de la estabilidad, no parece haber sido del agrado del autoritario líder turco. 

Ankara ha intervenido en numerosas ocasiones en la política financiera, con giros tanto en el banco central como en el ministerio de Finanzas. Desde el gobierno se ha instado a los bancos a sostener la libra con complicados esquemas financieros. Bloomberg calcula que las entidades del país se han dejado 100.000 millones de dólares en sostener la moneda.

El año pasado los esfuerzos de Ankara por mantener el crecimiento económico terminaron con una inflación del 16% y una caída del 20% en la cotización de la lira. Las reservas de divisas bajaron un 20%. Con todo, las turbulencias financieras no se calmaron hasta la llegada de Agbal.

El destituido gobernador invirtió los flujos de capital extranjero, que acudió a la llamada de los mayores tipos de interés. "El optimismo se basaba en la presunción de que el banco central podía mantener los tipos altos durante algún tiempo, y después del jueves pasado eso parecía", explica a Bloomberg un analista de Coex Partners. "Eso se ha arruinado ahora; será difícil encontrar alcistas sobre la lira".

El sustituto de Agbal es Sahap Kavcioglu, profesor de banca en la Universidad de Mármara de Estambul y columnista del periódico progubernamental Yeni Safak. El periódico criticó la última subida de los tipos de interés de la autoridad monetaria de la autoridad monetaria en su portada del viernes, diciendo que la decisión "hace oídos sordos" a los 83 millones de turcos, perjudicaría el crecimiento económico y beneficiaría principalmente a los "propietarios de dinero caliente con sede en Londres".

En una columna del 9 de febrero, Kavcioglu  dijo que era "triste" ver a columnistas, banqueros y organizaciones empresariales de Turquía que buscan la estabilidad económica en los altos de interés en un momento en que otros países tenían tipos negativos. También secundó la teoría poco ortodoxa de Erdogan sobre la relación entre los tipos de interés y la inflación, diciendo que subir los tipos de interés "abriría indirectamente el camino a aumentar la inflación", una presunción que la inmensa mayoría de los economistas considera sin base alguna.

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