Tipos de interés

Las hipotecas negativas, aún en el limbo y pendientes de eventuales reclamaciones

El Banco de España aclara que no tiene competencia para pronunciarse

La clave está en si los contratos establecen el cero como tipo límite

Detalle de la fachada del Banco de España.
Detalle de la fachada del Banco de España. Efe

El debate sobre si la banca debe pagar por las hipotecas con intereses negativos sigue abierto. Con los tipos hipotecarios instalados cerca del -0,5%, los préstamos concedidos con diferenciales reducidos por debajo del 0,5% están en intereses negativos. Las entidades financieras han tratado de zanjar el asunto en varias ocasiones, argumentando que es un sinsentido que el prestamista tenga que remunerar por el dinero concedido al cliente. Postura contraria defienden asociaciones de consumidores. Y la autoridad del sector, el Banco de España, no tiene competencia sobre este particular.

Así, la puerta queda abierta para las reclamaciones de los consumidores ante las entidades o, en su caso, los tribunales, pero solo para las hipotecas firmadas antes de la Ley Hipotecaria de 2019.

El Banco de España aclara que si bien la ley de contratos de crédito inmobiliario —que entró en vigor el 16 de junio de 2019— establece que los tipos de interés no pueden ser negativos, antes de ella “no existía en nuestro ordenamiento jurídico ninguna previsión normativa que regulase la posible aplicación de tipos de interés negativos a las operaciones hipotecarias con consumidores”.

La autoridad interpreta que “es una cuestión de derecho privado que deberá resolverse en función de lo que disponga el contrato bancario en cuestión”. En no muy lejanos términos se ha expresado el presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), José Manuel Campa, quien defiende que “salvo que haya alguna restricción legal” se remite al contrato entre las partes.

La clave, así, está en las cláusulas de dichos contratos, dicen los expertos. En algunos se especifica que el tipo límite está en el cero, pero en otros no. Son estos últimos los que, a juicio de Elias Bustillo, managing director de la consultora Alvarez & Marsal, “tienen más posibilidad de conseguir devoluciones, según el enfoque de la posible revisión de la legislación”. Bustillo sostiene que las opciones de los clientes pasan por tres vías: la reclamación judicial y una jurisprudencia positiva que la incentive, una legislación a favor de cliente como en el caso de las cláusulas suelo o los gastos hipotecarios que obligue a la devolución, o poner una reclamación ante el Banco de España.

Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) han lanzado la campaña ‘Un trato es un trato’ para que los bancos pongan las hipotecas en negativo y abonen a los clientes la rebaja que les corresponde.

Antes del año 2010, entidades como Bankinter, Barclays, Deutsche Bank, ING, Liberbank o Uno-e (hoy BBVA), entre otras, comercializaban hipotecas ligadas al euríbor con unos diferenciales por debajo del 0,45%, con lo que hoy quedan, aun tras aplicar el diferencia, bajo cero. “Un préstamo a interés variable es atractivo para el consumidor si puede beneficiarse de las bajadas de los intereses, al igual que hace el banco con las subidas”, defiende la OCU.

El portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), José Luis Martínez Campuzano, asevera que “un préstamo no podría generar intereses negativos porque, en tal caso, vería alterada su naturaleza jurídica”. Destaca que la nueva ley de crédito hipotecario de 2019 “reforzó este argumento” y sostiene que “antes de esta fecha ya existía normativa que regulaba los contratos de préstamo con interés tanto en el código civil y de comercio, y de la que deriva que ningún caso puedan resultar pagos de intereses desde el prestamista al prestatario”. En esta misma línea siempre se ha manifestado el presidente de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), Santos González, que ve una “sinrazón jurídica” que la banca tenga que pagar.

Los expertos creen que es difícil de entender que alguien pague por dejar dinero y además correr un riesgo de impago, pero no descartan que puedan prosperar reclamaciones y que lleguen a los tribunales.

Impacto para la banca y el hipotecado

Euríbor en mínimos. El euríbor a 12 meses al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas variables en España llegó a bajar del -0,5% en tasa mensual en enero y febrero. Así, una hipoteca con un diferencial del 0,45% arroja un interés negativo del 0,05%. No paga intereses al banco, solo capital, y la entidad entiende que se aplica un tipo cero. Según la OCU, el banco “debería aplicarte intereses negativos y girar el recibo del préstamo restando parte de la cuota que corresponde al capital pendiente”. Calcula que el beneficio para el hipotecado sería de unos 130 o 150 euros al año por cada 100.000 euros de deuda. Desde la AHE aseguran que el sector no ha calculado ningún coste. A la campaña de la OCU ya se han sumado más de 1.250 consumidores.

Clientes limitados. Desde Alvarez & Marsal destacan que el impacto para la banca “no sería muy relevante”, dado que el número de clientes afectados, salvo que el euríbor siga bajando, “es muy limitado y la ventana de devolución es corta” por que los niveles más bajos del euríbor solo se registran desde mediados del año pasado. No obstante, podría repercutir en un endurecimiento de las comisiones.

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