BNP se acerca un milímetro al sueño de ser un grande del ‘trading’

La compra del bróker Exane, del que poseía el 50%, es un paso, pero aún le queda mucho para competir con Wall Street

Sucursal de BNP en Nantes (Francia).
Sucursal de BNP en Nantes (Francia). reuters

BNP Paribas avanza en su apuesta por la hegemonía de la banca de inversión europea. La compra del bróker Exane debería ayudar a impulsar los ingresos por trading de acciones tras un annus horribilis en 2020. Sin embargo, para desafiar a los actores estadounidenses dominantes en la renta variable, probablemente sea necesario que más rivales locales abandonen el negocio por completo.

El anuncio de que el consejero delegado, Jean-Laurent Bonnafé, quiere comprar el resto de la correduría que BNP no posee ya es una especie de giro de 180 grados. En 2004, el banco galo cedió su negocio de renta variable al contado a Exane a cambio de una participación del 50% en la empresa conjunta, lo que suponía un reconocimiento implícito de que esta última era mejor administradora de lo que era una división de menor escala.

Desde entonces, el banco ha redescubierto su ambición. Bonnafé aspira a ser un actor principal en el negocio del trading de acciones y la suscripción de nuevas salidas a Bolsa. En 2019 se hizo con el negocio de prime brokerage de Deutsche Bank, que presta a hedge funds y gestores de activos.
Sin embargo, la relativa fortaleza del banco francés en derivados se desintegró el año pasado al verse sorprendido por pérdidas, lo que provocó que los ingresos por trading se redujeran en dos quintas partes.

Colocar el negocio de ejecución y la investigación de Exane en la plataforma de BNP le ayudará a recuperar cuota de mercado perdida. Y Bonnafé debería de obtener una buena rentabilidad de la unidad. Su ratio de costes respecto a ingresos, del 84%, en línea con la división de mercados globales de BNP, supondría un ahorro neto de unos 20 millones de euros, según las cifras de 2019 y utilizando un tipo impositivo del 27%. Si se añade eso a los 22 millones de beneficio neto que obtuvo Exane en 2019, su rentabilidad implícita sobre los fondos propios casi se duplicaría, hasta un respetable 11%.

Pero la ambición a más largo plazo de Bonnafé de convertirse en el equivalente europeo de JP Morgan sigue estando muy lejos. Los analistas de Tricumen calculan que la cuota de BNP en los ingresos por trading de renta variable lo situó en el quinto lugar en 2019, por detrás de UBS, el banco de Jamie Dimon, Goldman ­Sachs y Morgan Stanley.

En cuanto a la suscripción de renta variable, el año pasado ocupó solo el sexto lugar en las tablas de clasificación de Refinitiv. Los cinco primeros puestos fueron para grupos estadounidenses.
La mayor esperanza de Bonnafé de ser un verdadero rival de las firmas de Wall Street en renta variable será que otros se retiren o recorten. Deutsche Bank, por ejemplo, abandonó en 2019 por completo el negocio del trading de acciones. Exane ayuda un poco al afán de Bonnafé. Pero es probable que superar a les Americains siga siendo un objetivo a largo plazo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías