Sesión de control

Pedro Sánchez rinde cuentas hoy en el Congreso por el desempleo y la política de pactos

Febrero cerró con más de cuatro millones de desempleados

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno Pedro Sánchez. EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, será interpelado este miércoles en la sesión de control al Ejecutivo en el Congreso sobre el incremento del paro desde el estallido de la pandemia, así como sobre su política de pactos. Tras publicarse los datos del paro de febrero, que se cerró con 4.008.789 desempleados, Casado ha elegido este tema para su pregunta semanal al jefe del Ejecutivo.

Según el enunciado de la cuestión registrada por Casado, su intención es que Sánchez haga una valoración sobre la evolución del paro aunque esa pregunta genérica le dará pie para tratar, como es habitual, cualquier otro asunto.

También se ha centrado en el desempleo, el diputado de Unión del Pueblo Navarro (UPN) Sergio Sayas quien emplazará a Sánchez a explicar que piensa hacer para impulsar la creación de empleo, especialmente en la Comunidad Foral.

De su lado, el líder de Vox, Santiago Abascal, quiere que el jefe del Ejecutivo exponga en el hemiciclo, "qué aporta a los españoles su política de pactos".

Su compañero de partido, el portavoz Iván Espinosa de los Monteros, intentará que la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, confiese "qué aporta a los españoles el enfrentamiento permanente que se da en el seno del Ejecutivo".

Y también podrá poner el foco en las cuestiones que separan a los dos partidos que integran la coalición gubernamental, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, quien preguntará al vicepresidente segundo y líder de Podemos, Pablo Iglesias, "cuándo piensa condenar los actos de terrorismo callejero que se suceden en las calles españolas".

Además, el PP y Vox han decidido llevar al Pleno de control el acto simbólico presidido el pasado jueves por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el que se escenificó la destrucción de más de 1.300 armas pertenecientes a organizaciones terroristas, entre ellas las usadas por una decena de comandos de ETA desarticulados entre 1978 y 2002.

Para Sánchez, la destrucción de esas armas tiene "un grandísimo significado" para la democracia española, en tanto que "implica la derrota de la violencia frente a la razón" y "contribuye a dignificar la memoria de las víctimas". Pero PP y Vox, no lo ven de la misma manera. De hecho, consideran que fue un "espectáculo propagandístico" por el que el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, debe rendir cuentas.

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