Aerolíneas

El frenazo de Level deja un deterioro de 160 millones en IAG

Pesa el cierre de las operaciones en París

Avión de la firma low cost Level.
Avión de la firma low cost Level.

La crisis del coronavirus se ha cebado en el sector aéreo y, especialmente, en las aerolíneas enfocadas al largo radio, como es el caso de las low cost Norwegian y Level. La segunda, perteneciente a IAG, deja un deterioro de 160 millones de euros en 2020 en la inversión de su matriz. Pesan los cierres de operaciones en París, Viena y Ámsterdam como respuesta al derrumbe de la demanda.

La joven aerolínea pensada para combatir la presión del bajo coste en rutas de larga distancia, que había impuesto Norwegian y al que había plantado cara Lufthansa, ha quedado reducida a las operaciones desde Barcelona-El Prat.

Sobrevive, de hecho, tras recibir varias inyecciones de IAG. En concreto, se nutrió de 75 millones de euros el año pasado en tres aportaciones de 25 millones cada una. Estas fueron dispensadas en agosto, noviembre y diciembre. En el año anterior a la pandemia, IAG ya había invertido 27 millones en el desarrollo de la filial.

Cargas inesperadas

Pese al fuerte impacto del coronavirus, la compañía que dirige Luis Gallego sigue estimando que el importe recuperable de la inversión en Level, tras la clausura de Openskies en Francia y el citado cese en Austria y Holanda, es superior al de su valor contable.

De hecho, la mayor parte del citado deterioro de 160 millones deriva del coste asumido en Francia y al valor razonable de sus aviones allí.

Sólo la reestructuración de la plantilla en el país vecino motivó una provisión de 28 millones de euros, mientras que los derechos de aterrizaje que Level tenía en París ocasionaron un deterioro de 15 millones de euros adicionales al reconocerse la cuantía más baja entre el valor contable y el recuperable.

El sufrimiento de Level durante la presente pandemia también deriva en un cargo por deterioro de 109 millones contra los préstamos a devolver a IAG.

La low cost gozaba, por ejemplo, de un préstamo de 77 millones de la matriz desde julio de 2018 para fines corporativos. En 2020 el crédito devengó 4,6 millones en intereses y la aerolínea devolvió 7,3 millones, pero IAG reconoció un deterioro total sobre el saldo pendiente y la pérdida de 72,2 millones. La citada deuda bajó a cero euros.

Level ha pasado de promesa en toda Europa a lastre en este complicado momento. IAG la mantiene viva en la confianza de que el tráfico de viajeros volverá y que habrá que estimular la demanda con precios atractivos. El gran rival, Norwegian, ha sucumbido. Y Air France y Lufthansa se están replanteando su estrategia en el segmento del bajo coste trasatlántico.

En América, la capacidad de competidores como Latam, Avianca o Aeroméxico dependerá de sus fuerzas para salir del agujero.

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