El maquillaje de la gobernanza de Danone complica la apuesta activista

Será difícil encontrar un buen candidato a CEO dispuesto a tener a Emmanuel Faber rondando desde la presidencia

Emmanuel Faber, CEO y presidente de Danone.
Emmanuel Faber, CEO y presidente de Danone. reuters

La reorganización de la gobernanza de Danone se queda corta. El fabricante francés de yogures, valorado en 39.000 millones de euros, anunció el lunes que dividirá las funciones de consejero delegado y presidente, tras la presión de los accionistas activistas. Sin embargo, Emmanuel Faber seguirá ocupando este último cargo. No es una medida que sugiera un apetito por el cambio.

El fabricante de las aguas embotelladas Évian y Volvic ha sido objeto de ataques por parte de los inversores Bluebell Capital Partners y Artisan Partners Asset Management, que pedían que se dividieran los dos puestos principales y que los ocuparan nuevas personas. La contrapropuesta de Danone, que, según dijo, procede del propio Faber, da el primer paso, pero no el segundo. También puede crear nuevos desafíos de gobernanza.

Ya hay una escasez de candidatos cualificados que puedan asumir el papel de arreglar Danone, cuyas acciones han devuelto solo el 28% a los inversores desde que Faber asumió el cargo en 2014, por debajo de a sus rivales Unilever y Nestlé.

El riesgo ahora es que cualquier sucesor creíble se desanime a presentar su candidatura si sabe que Faber planeará sobre él. Y si sigue ejerciendo el control, hace menos probable el plan de Artisan de dividir su imperio y vender las marcas de bajo rendimiento.

Los otros ajustes en la gobernanza de Danone pueden no gustar mucho a los activistas. La decisión de nombrar a dos miembros actuales del consejo de administración, Gilles Schnepp y Cécile Cabanis, como vicepresidentes solo añade complejidad. Jean-Michel Severino será ahora el consejero independiente coordinador, pero fue nombrado por primera vez para el consejo hace una década. Tanto Bluebell como Artisan han pedido que el comité se refuerce con nombramientos externos con experiencia en consumo.

Por último, Faber aprovechó la oportunidad para alabar su plan Local First, que pretende simplificar el grupo unificando las diferentes entidades de gestión en cada país. Sin embargo, el consejo de administración podría haber aprovechado la oportunidad para decir que estaba revisando las líneas de negocio y considerando la venta de activos, como han pedido los activistas.

La fría respuesta de las acciones de Danone, que cayeron este martes un 2,13%, sugiere que la revisión de la gobernanza del grupo francés tiene un largo camino por recorrer.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías