Facebook y Google hacen en las antípodas alarde de su dominio

Australia y los medios están resistiendo admirablemente en su intento de obligar a los gigantes por sus noticias, pero servirá de poco

El ministro de Hacienda australiano, Josh Frydenberg.
El ministro de Hacienda australiano, Josh Frydenberg. AP

Cada vez es más probable que los titanes tecnológicos salgan solo ligeramente heridos de la batalla de Australia. El Gobierno y los medios están resistiendo admirablemente a Facebook y Google en su intento de obligar a los gigantes a pagar por las noticias, pero los acontecimientos ponen de manifiesto la influencia del dúo.

Desafiando el plan de Canberra de usar un sistema de arbitraje vinculante si las tecnológicas y los editores no llegan a acuerdos por su cuenta, Facebook bloqueó el jueves a los proveedores de contenidos y a los usuarios de compartir o ver noticias locales e internacionales. Con ello dejó claro su deseo de tener más influencia. La verdadera amenaza es que el modelo australiano se extienda a otros países.

Facebook, criticado por no vigilar la desinformación, ahora está dispuesto a omitir las fuentes más autorizadas. Incluso ha obstaculizado las publicaciones de los servicios sanitarios y de emergencia. La red social sostiene que las noticias solo representan el 4% de lo que la gente ve en sus feeds. Un estudio de la Universidad de Canberra de 2020 decía que el 39% de los australianos utilizan Facebook para ver noticias en general, y un 49%, de Covid en concreto.

Aunque Google también ha amenazado con irse, ha negociado con proveedores de noticias, incluido Thomson Reuters, en Australia y otros lugares. El acuerdo de tres años presentado esta semana con News Corp, empresa que ha sido fundamental en la lucha para que las tecnológicas paguen, va en la dirección correcta. También muestra cómo Alphabet está actuando en gran medida a su manera.

Google está estructurando los acuerdos en el marco de su incipiente producto News Showcase, puesto en marcha tras comenzar el conflicto con Canberra, y no para su buscador. La mayoría de los detalles se mantienen en secreto, lo que hace más difícil que otros Gobiernos sigan el ejemplo. Las empresas de medios en dificultades agradecerán los ingresos adicionales y los esfuerzos de Australia por igualar las condiciones. Sin embargo, al final, apenas habrán conseguido reducir el dominio de las tecnológicas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías