Muere el exbanquero Francisco Luzón

Fue consejero y director de Banco Santander y desde hace años padecía ELA

Francisco Luzon
Francisco Luzón.

Francisco Luzón (El Cañavate, Cuenca, 1948), el que fuera presidente del Banco Exterior de España y de Argentaria, directivo de Banco Bilbao Vizcaya, así como consejero y director del Banco Santander, falleció este miércoles, después de años de lucha contra la ELA (esclerosis lateral amiotrófica), enfermedad que ayudó a visibilizar y combatir con proyectos de investigación a través de la Fundación Luzón.

El exdirectivo conoció tan dramática sentencia sobre su salud en 2013, recién jubilado del Santander, el banco al que había dedicado la mayor parte de su carrera profesional, y donde fue uno de los impulsores, junto a Emilio Botín, de Universia, la mayor red de universidades de Iberoamérica.

A pesar de su brillante carrera profesional en la banca, creía que el principal papel de su vida le había llegado, cuando viendo un partido de fútbol en el Santiago Bernabéu notó que algo le fallaba en el habla. Fue la primera señal de que algo no iba bien, y decidió afrontarla de cara, con la ayuda de sus tres hijos y sin soltarse de la mano de su segunda esposa, María José Arregui, vicepresidenta de la Fundación Francisco Luzón y la primera que le dijo: “Paco, aguanta, yo estoy aquí”.

La trayectoria de Luzón comenzó desde abajo, como sus orígenes humildes, de los que presumía. Su familia tuvo que marcharse del pueblo en busca de un mejor porvenir en Cruces (Baracaldo, Vizcaya), donde pasó su infancia. En 1966 fue a la Universidad del País Vasco, donde estudió Económicas y Empresariales. Gracias a su brillante expediente académico consiguió una beca, el pasaporte para una carrera de ascensos en la banca.

En 1972 accedió a un programa de formación del Banco de Vizcaya. Fue el primer peldaño de una escalera, que fue subiendo en la entidad financiera, donde destacó por su labor de transformación de varias unidades y filiales, así como por el desarrollo de la división de banca internacional, la sucursal de Londres, el Banco de Crédito Comercial, el Banco Occidental o la red comercial de España del banco, en donde, en 1987, ascendió a consejero.

En 1988, participó de la primera gran fusión de dos bancos en España, el Vizcaya y el Bilbao, y a finales de ese año, el ministro de Economía y Hacienda de entonces, Carlos Solchaga, le nombró presidente del Banco Exterior de España, en sustitución de Miguel Boyer.

En 1991, asumió la presidencia de la Corporación Bancaria de España, el grupo financiero público constituido por el Banco Exterior, la Caja Postal, el Banco de Crédito Industrial, el Banco de Crédito Local, el Banco de Crédito Agrícola y el Banco Hipotecario. Lideró la fusión, reestructuración y modernización de esas seis entidades, de diferente origen y cultura, el origen del Grupo Bancario Corporación Bancaria de España, Argentaria.

A finales de 1996, el banquero se incorporó al Banco Santander como consejero y director general adjunto al presidente Emilio Botín, con el que impulsó la transformación del grupo bancario, que preside ahora Ana Botín. Fue uno de los aceleradores del cambio de cultura de gestión de la entidad, así como de la fusión con el Banco Central Hispano, que dio lugar, en enero de 1999, al Banco Santander Central Hispano.

En su etapa en el Banco Santander, desarrolló junto con Botín la expansión de la entidad en Latinoamérica, lo que convirtió en ocho años (1999-2006) al grupo bancario en la primera franquicia bancaria y financiera de la región, con presencia destacada en 10 países de América Latina. Precisamente, la entidad que preside Ana Botín, subrayó a través de su cuenta de Twitter la contribución de Luzón en la expansión del banco por Latinoamérica. Y destacó en sus condolencias “su liderazgo, entusiasmo y vocación de servicio”.

Una de las distinciones que con más orgullo lucía era la medalla de oro del Mérito al Trabajo, condecoración concedida por el Consejo de Ministros y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social por el trabajo y esfuerzo durante sus 40 años de trayectoria profesional. La llevaba en la solapa de la chaqueta aquella templada mañana de noviembre de 2016, en la que en una entrevista con CincoDías, celebrada en la terraza del Hotel Santo Mauro de Madrid, uno de sus lugares preferidos de la ciudad, anunció que tenía ELA.

Ya no hablaba, se comunicaba a través de una herramienta del teléfono móvil que traducía con voz enlatada todo lo que él escribía. Lo que sí, sonreía. Y mucho. A su lado, su esposa, que el pasado mes de octubre, en otra entrevista con este diario, mostraba las notas que Paco le había indicado y sus preocupaciones sobre la pandemia y la situación económica en España. Ella seguirá siendo la voz de Luzón, en la lucha por recaudar fondos para la investigación de esta enfermedad silenciosa que no entiende ni de edades ni de clases sociales.

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