Energía

Este es el entramado societario con el que IFM quiere entrar en Naturgy

Las sociedades del fondo han pagado 83.000 euros desde 2016 en Sociedades

IFM espera a que el Gobierno español dé el visto bueno a su opa parcial por Naturgy para hacerse con hasta el 22,69% de la primera gasista española. El fondo australiano no es un outsider del mercado español. Desde que abrió su primera sociedad en el país en 2016 se ha hecho con dos activos de relumbrón: la antigua OHL Concesiones y el 49% del negocio de aguas de FCC, Aqualia. Cuenta con activos, según sus cuentas anuales, por unos 4.000 millones, distribuidos en cuatro sociedades registradas en España sin apenas plantilla y que han ingresado 172 millones desde 2016. En este tiempo ha pagado a través de todas las sociedades que controla en España 83.000 euros en impuesto de Sociedades.

El fondo de pensiones australiano abrió su primera filial en España en 2016, si bien no comenzó a operar en el mercado hasta 2018. Se trata de Global Infraco Spain, cabecera del grupo fiscal español desde 2019, y que se integra en una red societaria tejida por IFM. Depende de una sociedad holandesa, Global Infraco NL Coöperatief, que se integra a su vez en un grupo consolidado cuya matriz está en Luxemburgo, Global Infraco Sàrl. Todo ello pende de una sociedad de las Islas Caimán, a través de la cual IFM administra sus participaciones.

De esa sociedad española, Global Infraco Spain, penden todos los negocios que IFM controla en España. Su facturación fue de casi de 16,4 millones en 2018 y solo obtuvo beneficios ese ejercicio, de 123 millones, gracias a los resultados extraordinarios por la venta de dos filiales mexicanas.

En caso de prosperar la opa sobre Naturgy, Global Infraco Spain será la titular indirecta del 22,69%, pues su filial al 100% Global InfraCo (2), domiciliada el Luxemburgo, es la que lanza la opa. Esta vía yala usaron opas como las de Dia, Parques Reunidos o Telepizza.

Los activos de Global Infraco Spain son el 49% de Aqualia y tres sociedades: Global Infraco Silver Spain, Aleatica y Magenta. Para empezar, Global InfraCo Silver Spain es un mero cascarón. No tiene ni un empleado, ni ingresos desde su fundación en 2017. Su único cometido es ser la única dueña de Aleatica, el principal activo que tiene actualmente en España. Esta firma, la antigua OHL Concesiones, tiene una plantilla de 67 trabajadores y en 2019, el primer ejercicio completo bajo la batuta del fondo australiano, ingresó 48 millones de euros y perdió 25 millones. En España es dueño de la A2 y los puertos de Alicante y Tenerife, entre otros. IFM tiene en España una sociedad más, Magenta, que es también una mera instrumental para controlar la antigua OHL México. Sus únicos ingresos —de 83 millones en 2019 y 23 millones en 2018— proceden de los dividendos de esta.

Impuesto de Sociedades

De todas estas sociedades que IFM controla en España desde 2016, solo dos y en dos ejercicios diferentes han pagado impuesto de Sociedades, según las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil. Queda al margen el ejercicio de 2019 de la holding, Global Infraco Spain, que aún no ha remitido la información de ese año al Registro Mercantil, y Aqualia, donde IFM tiene una posición minoritaria y constituye un grupo consolidado que paga sus impuestos al margen.

Por tanto, Global Infraco Spain pagó 34.057 euros por Sociedades en 2017. Y Magenta 49.000 euros en 2019. Suma algo más de 83.000 euros abonados a las arcas públicas españolas por este concepto en cuatro años, mientras que IFM acumula en España un activo de 4.000 millones y ha sumado en estos años beneficios por más de 200 millones de euros.

“Las empresas de IFM y las compañías gestionadas por ellas pagan impuestos en la jurisdicción en la que operan y los inversores (fondos de pensiones) que invierten con IFM pagan impuestos en las jurisdicciones en las que operan”, indican fuentes de IFM.

Una de las razones para obtener esta factura fiscal son esos dos años clave, de 2016 a 2018, desde que IFM abrió su primera sociedad en España hasta que realizó su primera operación en el país. Eran compañías sin apenas activos ni negocio, pero que rápidamente empezaron a tener gastos y firmaron créditos con la matriz luxemburguesa. Registraron pérdidas y bases imponibles negativas que después pueden activar a modo de crédito fiscal e ir reduciendo su factura tributaria posteriormente. Algunas de sus adquisiciones, en concreto Aleatica, arrastraban suculentas bases imponibles negativas por 300 millones. El holding español suma bases imponibles negativas, a cierre de 2018, por 2,39 millones.

La otra razón es que han podido reducir el importe de su base imponible y engrosar aún más ese colchón fiscal al provenir sus ingresos de filiales foráneas. Es decir, hasta 2018, los únicos activos de Global Infraco Spain eran el 10% de las sociedades mexicanas OPI, OPCEM y el 100% de Copper Infrastructure. Se desprendió de las dos primeras en 2018 y cobró dividendos por 1,29 millones en 2017 más otros 16,41 millones de la antigua OHL México en 2018.

Tanto estos dividendos como la venta de esas dos sociedades mexicanas han estado exentos de pagar el Impuesto de Sociedades en España en virtud a los acuerdos de doble imposición con México. Lo mismo ocurre con los pagos elevados a su matriz luxemburguesa. Fuera del cómputo queda el Impuesto sobre la Renta de los no Residentes, que depende también de los pactos a los que haya llegado la Agencia Tributaria española con las de otros países.

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