Esade cree que España tiene escaso margen fiscal para dar ayudas pero que le urge hacerlo

Alerta de que urge actuar para evitar una oleada de quiebras empresariales pero instan a enfocar las medidas en pymes y sectores especialmente afectados dado el auge de déficit y deuda

Toni Roldán.
Toni Roldán.

La mala situación fiscal de la que partía España sumada a la ingente factura que está suponiendo la pandemia para las cuentas públicas ha disparado déficit y deuda dejando escaso margen al país para impulsar nuevas ayudas en un momento en que sería clave concederlas para evitar una oleada de quiebras empresariales.

Así lo han advertido este miércoles el director de EsadeEcPol Toni Roldán y Josep Comajuncosa, profesor del departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad en Esade, en la presentación del Informe Económico y Financiero 2021, elaborado por la escuela de negocios con la colaboración de Banco Sabadell.

“El espacio fiscal disponible en España es menor que en otros países de la zona euro porque llevamos más deuda púbica acumulada y más deuda privada, ya que una parte de esta deuda privada ha sido avalada por el Gobierno y, por tanto, si se producen quiebras y no se pueden devolver estos créditos avalados, esto implicaría un aumento de deuda pública”, ha alertado Comanjuncosa, en referencia al riesgo asumido por el Estado en la concesión de 115.000 millones de euros en crédito bancario garantizado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Pese a ello, el profesor ha considerado “de vital importancia” que el Gobierno actúe sobre los problemas de insolvencia empresarial desplegando ayudas para evitar el “impacto en cadena” que puede provocar que la quiebra de compañías pequeñas afecte a las grandes y acabe arrastrando a la banca (y al Estado, al tener que responder por las garantías ofrecidas).

“En Alemania han hecho inversiones muy agresivas”, ha expuesto Roldán, asumiendo que España tendrá menos capacidad de fuego con la que asistir a la economía, pero que, en cualquier caso, el país debe aprovechar la carta blanca europea sobre los objetivos de déficit -suspendidos en 2020 y 2021- para ayudar a paliar los efectos de la pandemia.

“Lo que ha anunciado el Gobierno va en la buena dirección, tenemos mecanismo concursales lentos y hay que anticiparse para que la empresa no sea inviable”, ha expuesto sobre la pretensión del Ejecutivo de impulsar una reforma de la legislación concursal sin dejar de ofrecer asistencia financiera. “La cuestión es reducir el número de empresas viables que han dejado de serlo por culpa de extender demasiado en el tiempo estos problemas de liquidez” que ha provocado la crisis del Covid, ha dicho Roldán.

“El Gobierno no ha actuado tanto como debía” haberlo hecho, ha agregado Comanjuncosa, entendiendo la necesidad de esperarse a “tener mayor perspectiva” dado que el país “tiene menos margen, puede usar menos dinero que otros países ricos y tiene que asegurarse de que de entrada lo usa en los eslabones más importantes” y una vez que la Unión Europea le diera el visto bueno. “Creo que en el futuro próximo el Gobierno debería actuar más de lo que lo ha hecho”, ha añadido.

Cuestionado sobre la idoneidad de que las ayudas directas las ofrezcan comunidades autónomas y ayuntamientos en lugar del Ejecutivo central, como viene defendiendo la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, en los últimos días, el profesor Comajuncosa ha matizado que lo importante es que las medidas lleguen a las pymes, dada su importancia en el tejido productivo del país.

En este sentido, las prioridades deben ser la transformación digital y medioambiental de la economía española, como ha marcado la UE y el propio Gobierno en sus programas de recuperación de la crisis. A este respecto, Roldán ha añadido que será necesario también afinar y ser ambicioso en las reformas estructurales que acompañen a las inversiones realizadas con las ayudas europeas, para evitar desequilibrios y aprovechar la oportunidad que se presenta.

Condonación de la deuda

Pese a los elevados niveles de deuda pública acumulados por España, que según las previsiones del Gobierno habría saltado del 95,5% del PIB de 2019 al entorno del 119% a cierre de 2020, los economistas de Esade descartan la propuesta de un centenar de economistas, liderados por el galo Thomas Piketty, de solicitar una condonación de la deuda al Banco Central Europeo.

Para Roldán, la propuesta es innecesaria, dada la posibilidad de ir refinanciando la deuda a tipos muy bajos; podría generar una pérdida de credibilidad sobre el BCE; inestabilidad en unos mercados que se teman una quita privada posterior; genera un problema legal porque los tratados comunitarios no lo permiten y un conflicto político porque los países del norte de Europa no están a favor de este tipo de medidas.

Coincide con el diagnóstico Comanjuncosa, que agrega que la medida es innecesaria también habida cuenta la diferente respuesta ofrecida por la UE a la crisis, con un amplio paquete de medidas monetarias y fiscales, en contraste con la victoria de las tesis de austeridad de la Gran Recesión que considera un error.

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