Juego

Codere acelera una nueva refinanciación por la lenta recuperación del negocio

Contrata a Houlihan Lokey y Clifford Chance para la negociación con los bonistas, que estarán asesorados por PJT Partners y Milbank

Codere acelera una nueva refinanciación por la lenta recuperación del negocio

Codere cambia de planes. La compañía cotizada de juego ha iniciado los trabajos para abordar una nueva refinanciación de su deuda, y ya ha contratado a los asesores financieros y jurídicos que le acompañarán en el proceso.

Se trata de Houlihan Lokey, especialista en ­reestructuraciones y que ya trabajó con Codere en la refinanciación de 2016, y de Clifford Chance, que se encargará de la asesoría jurídica. Los bonistas, poseedores del grueso de la deuda del grupo, también han concretado sus asesores, que no son otros que PJT Partners y Milibank en la parte legal, según confirman fuentes financieras a CincoDías.

Una refinanciación que, en un principio, estaba prevista para principios del próximo año. Después de lograr un balón de oxígeno el verano pasado con dos emisiones de bonos por un valor total de 250 millones, y tras ampliar el vencimiento de los ya existentes, Codere consiguió la liquidez suficiente para afrontar con garantías los siguientes meses, que incluyen el abono de varios cupones de sus emisiones. El plan inicial era recuperar durante 2021 el negocio perdido por la pandemia. En su último informe financiero trimestral hablaba de una recuperación “completa” de los ingresos para finales de 2021 “o inicios de 2022”. Como publicó este periódico el 4 de diciembre, Codere esperaba generar caja a partir del segundo semestre para afrontar los pagos y, en 2022, refinanciar en condiciones más ventajosas de las que tuvo que firmar el pasado verano, con una subida en los intereses de la deuda.

Sin embargo, como explican fuentes financieras, esa recuperación del negocio está siendo más lenta de lo previsto. La dureza de la tercera ola y las restricciones impuestas en casi toda España a los negocios no esenciales, incluido el juego, y la demora en la reapertura de algunos de sus mercados internacionales han provocado una generación de ingresos menor de la esperada.
En ese escenario, Codere ha comenzado a explorar nuevas posibilidades de financiación con sus bonistas, aunque las conversaciones están en un punto muy inicial y no hay marcados plazos para llegar a un acuerdo, según aseguran las fuentes consultadas.

El objetivo no es otro que ampliar la liquidez disponible e incluso poder llegar a reducir la factura financiera que asumió el pasado verano. La emisión de 500 millones de euros amplió su vencimiento de 2021 a 2023, pero pasando a pagar un 4,5% de interés fijo más un 6,25% adicional, frente al 6,75% anterior. La de 300 millones de dólares, también prorrogada hasta 2023, pasó de un 4,25% fijo a un 7,125% adicional. Codere afronta el pago de dos cupones asociados a estas emisiones de 17 millones cada uno, uno en abril y otro en octubre. También uno de 13,4 millones en marzo y septiembre de los nuevos bonos.

A diferencia de lo que ocurrió en verano, el inicio de la vacunación da cierta esperanza de que la pandemia pueda doblegarse y evitar restricciones más duras. Pero Codere vuelve a ponerse en manos de sus bonistas seis meses después.

Unos ingresos un 56% inferiores hasta septiembre


El cierre de los salones de juego durante el confinamiento, que en algunos mercados se han prolongado durante meses, y las restricciones aplicadas para controlar la pandemia hicieron que los ingresos de Codere hasta el tercer trimestre del ejercicio 2020 retrocediesen un 56% hasta los 461 millones de euros. Durante ese periodo sus pérdidas alcanzaban los 240 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que suponía multiplicar por más de cuatro los números rojos registrados un año antes.

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