La filial en EE UU de BNP es el comodín de la baraja de las fusiones

Combinarla con la de Santander podría suponer un ahorro de 5.000 millones de euros

Fachada de una oficina de BNP Paribas en París.
Fachada de una oficina de BNP Paribas en París. REUTERS

Puede que los parisinos sean famosos por su sentido de la moda. No tanto los parisinos de BNP Paribas y su difícil de encajar banco minorista estadounidense. Pero BancWest, con unos 96.000 millones de dólares (79.000 millones de euros) en activos, ofrece algo muy chic al mayor banco de la Europa continental por activos: la posibilidad de entrar en la pista de baile de las fusiones y adquisiciones. La venta de BancWest daría al presidente Jean-Laurent Bonnafé dinero para comprar algo. Y ofrece apalancamiento para una fusión.

La compra de la filial de BBVA en EE UU por parte de PNC Financial Services, por 11.600 millones de dólares (9.700 millones de euros), a un precio de 1,1 veces el valor contable, ha centrado la atención de los inversores en el negocio de BNP en California. Con el mismo múltiplo sobre el valor contable que el negocio de BBVA podría valer unos 13.700 millones (11.300 millones). Ello podría resultar útil, dadas las aspiraciones de Bonnafé de crear el equivalente europeo a JP Morgan.

De hecho, equivale a casi cuatro quintas partes del valor de mercado de su atribulado rival francés Société Générale; al 60% de la capitalización de su competidor italiano Unicredit y a casi dos Commerzbank. Y no sería la primera vez que Bonnafé vende activos del Nuevo Mundo para reforzarse en casa: en 2019 se deshizo de First Hawaiian para aumentar su capital.

Además, en realidad la insípida rentabilidad de BancWest no se echará en falta. Si se gravan los 392 millones de euros que ganó antes de impuestos en 2020 con el tipo del 24% de BNP, la división registró una rentabilidad anual sobre los fondos propios inferior al 6%, por debajo del 7% de ROE del grupo. Venderla a un banco estadounidense como Citigroup, que puede justificar el pago laminando los costes superpuestos, tiene sentido.

BNP puede argumentar que los depósitos de BancWest ayudan a reducir los costes de financiación de su banco de inversión estadounidense, que también ofrece productos de mayor margen a los clientes corporativos. Esto abre otra opción, más radical, para Bonnafé: una fusión completa con Banco Santander o HSBC, que tienen sendas entidades estadounidenses de nivel medio. El solapamiento en Estados Unidos ofrece un potencial ahorro de costes que justifica la unión.

De hecho, la combinación con el banco dirigido por Ana Botín y la eliminación de, digamos, el 15% del total de los gastos operativos en EE UU podrían suponer un ahorro de 5.000 millones de euros en términos de valor actual, según nuestros cálculos.

Una última alternativa, quizá menos convincente, sería vender Banc­West a un banco regional estadounidense. Es cierto que enganchar una parte del capital de un banco más grande y valioso podría suponer una carga de capital en función del tamaño de la participación. Pero eso podría venderse con el tiempo, así que está garantizado que BNP tenga muchas opciones para seguir pareciendo elegante en la pista de baile.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías