El reajuste de Deutsche Bank es un modelo para sus pares

Su división de banca de inversión resiste, pese a los recortes

Sucursal de Deutsche Bank en Fráncfort.
Sucursal de Deutsche Bank en Fráncfort. AFP

En los últimos años, la mera mención del negocio mayorista de Deutsche Bank ha sido suficiente para hacer reír a sus rivales. Suponían que la decisión de reducir la unidad y descartar negocios como el trading de acciones provocaría un éxodo de clientes. No ha sido así.

La división de banca de inversión generó 1.900 millones de ingresos en el cuarto trimestre, un 24% más que un año antes y más del doble del aumento interanual reportado por sus rivales de EE UU. El trading de renta fija y divisas supone tres cuartos de los ingresos de la unidad, y la suscripción de deuda, un quinto. Los honorarios de las ofertas de acciones y el asesoramiento sobre fusiones aportaron una cantidad simbólica. Los costes anuales, excluyendo gastos de reestructuración y legales, fueron una décima menores que en 2019.

En el segundo semestre, los ingresos del trading de bonos y divisas fueron el 14% del total combinado de los cinco grandes bancos de EE UU, usando los tipos de cambio trimestrales medios. Es casi la misma proporción que en el primer semestre de 2019, justo antes de los primeros recortes. Su cuota trimestral media en las comisiones de suscripción de deuda global subió algo, hasta el 3,5%, en 2020, según Dealogic.

Es pronto para hablar de éxito. Salió por fin de números rojos en 2020, pero el objetivo de un ROTE del 8% en todo el grupo para 2022 sigue pareciendo imposible: los analistas esperan menos de la mitad. Y los inversores tienden a ponerse nerviosos por los riesgos que se acumulan en banca de inversión, dado el historial crónico de fallos de control de Deutsche. Los activos ponderados por riesgo en la unidad son un 10% más altos que a finales de 2019. Los ingresos mayoristas probablemente caerán si la volatilidad del mercado baja.

Pero su sorprendente resistencia demuestra un punto importante. Al igual que con la decisión de UBS en 2012 de suprimir su negocio de trading de renta fija, Deutsche ha demostrado que es posible cortar una extremidad entera de un banco de inversión sin herir fatalmente lo que queda. HSBC y Credit Suisse, que tienen CEO relativamente nuevos con el mandato de cambiar las cosas, deberían estar atentos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías