Cellnex recarga para la batalla de fusiones de antenas de telefonía

Aprovecha su ventaja de mercado para pagar menos que sus rivales por sus últimas adquisiciones

Logos de Cellnex en pantallas de la sala de control de Torrespaña, en Madrid.
Logos de Cellnex en pantallas de la sala de control de Torrespaña, en Madrid. REUTERS

Otra semana, otra operación de mástiles de telefonía móvil de Cellnex Telecom. Esta vez, la siempre hambrienta máquina de adquisiciones ha anunciado sus planes de recaudar 7.000 millones de euros para ayudar a pagar 10.500 torres de telecomunicaciones y construir otras 2.500 más en ocho años en Francia. Eso debería de dar al consejero delegado, Tobías Martínez, abundante munición para defender su parcela frente a intrusos de peso como American Tower o Vodafone.

Es difícil seguir el ritmo de la firma con sede en Barcelona, de 24.000 millones de euros, cuyas acciones casi han triplicado su valor desde 2018 en medio de un frenesí de acuerdos financiados por los accionistas. A pesar de su negocio aparentemente sosegado de construcción y mantenimiento de emplazamientos para transmisores de telefonía móvil, los inversores no se cansan de ver la capacidad de la empresa para generar grandes cantidades de efectivo fiable y ligado a la inflación a muchos años vista.

Cuando se seque la tinta de su última adquisición en Francia de la firma Hivory por valor de 5.200 millones de euros (más una inversión de 900 millones), más los recientes grandes acuerdos en Polonia y con CK Hutchison, de Hong Kong, controlará 120.000 emplazamientos europeos. Esto supone el 17% de las aproximadamente 700.000 torres de telefonía de la región.

Sin embargo, Martínez no se detendrá ahí. Tras el acuerdo en Francia, aún le quedarán 2.000 millones de euros de su planeada emisión de derechos, que se completará tras la junta anual de accionistas de la empresa en marzo, además de 10.000 millones de crédito de sus bancos no ejecutado. Todo parece indicar que va a necesitar esa potencia de fuego.

Después de dos años de operaciones sin obstáculos, a Cellnex le está saliendo por fin competencia seria. El mes pasado, el gigante de 103.000 millones de dólares (86.000 millones de euros) American Tower erigió su propia cabeza de puente con la adquisición de 31.000 emplazamientos a Telefónica por 7.700 millones de euros.

La británica Vodafone se prepara para sacar a Bolsa en Fráncfort su negocio de torres europeas en cualquier momento. Con 68.000 emplazamientos existentes y un precio potencial de 14.000 millones de euros, la empresa, conocida como Vantage Towers, ya ha señalado sus objetivos expansionistas.

El aumento de la competencia es una buena noticia para las empresas de telefonía móvil, que pueden enfrentar a los operadores de mástiles entre sí. Sin embargo, hasta ahora, la ventaja de Cellnex está resultando valiosa. Su último acuerdo en Francia supone unas 22 veces el ebitda en el primer año, teniendo en cuenta los pagos por el alquiler de los mástiles. American Towers pagó casi 26 veces el mes pasado.

A medida que sus rivales avancen, Martínez se verá presionado a pagar más. Sus accionistas esperarán que, a pesar del fragor de la batalla, utilice su munición de reserva con prudencia.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías