BBVA tiene demasiado efectivo

El exceso de caja explica la paradoja de que los inversores no agradezcan la recompra de acciones

Sede de BBVA, en Madrid.
Sede de BBVA, en Madrid. REUTERS

Hasta aquí la gratitud de los accionistas. El viernes, Carlos Torres, se convirtió en el primer jefe de un banco de la UE en anunciar una importante recompra de acciones después de la crisis. A pesar de la promesa de adquirir el 10% de las acciones de BBVA, además de la promesa de pagar hasta el 40% de los beneficios de 2021, los inversores respondieron haciendo caer su capitalización un 2%.

La razón de esta aparente paradoja puede residir en el singular dilema de Torres: qué hacer con la ganancia inesperada de la venta de la unidad de EE UU. Si se deducen 2.600 millones de euros para la recompra, todavía tendrá más de 5.000 millones de exceso de capital por encima de un objetivo de ratio CET1 del 12%. Reanudar las negociaciones con Sabadell sería un uso sensato del efectivo. Si se aplica el ahorro previsto por Caixabank en su unión con Bankia, Torres podría obtener beneficios financieros por valor de más de 6.000 millones para los accionistas. Eso seguramente alegraría incluso a los obstinados.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías