La recuperación de los pagos a los banqueros: un reto para Yellen

Sigue pendiente de reactivar la norma que permitiría reclamar las remuneraciones a los financieros que meten la pata

Janet Yellen jura su cargo como secretaria del Tesoro, acompañada de su marido, Robert Akerlof, y su hijo, ante Kamala Harris, vicepresidenta de EE UU.
Janet Yellen jura su cargo como secretaria del Tesoro, acompañada de su marido, Robert Akerlof, y su hijo, ante Kamala Harris, vicepresidenta de EE UU. EFE

Hay una forma obvia de que Janet Yellen, nueva secretaria del Tesoro de EE UU, y los nuevos vigilantes financieros dejen huella: reactivar la norma de compensación de incentivos, parte inacabada de la Ley Dodd-Frank, que facilitaría la recuperación de las remuneraciones cuando los financieros meten la pata.

La norma surgió a raíz de la crisis de 2008. Las sanciones más duras serían para las instituciones con al menos 250.000 millones de dólares en activos y se aplicarían a altos ejecutivos y a “responsables de riesgos significativos”, como los agentes de crédito o los colocadores. Se propuso en 2011, pero nunca llegó a aprobarse.

La idea, por simple que parezca, es compleja de ejecutar. Seis reguladores diferentes tendrían que ponerse de acuerdo en los detalles. Según la última versión, de 2016, los pagos que se remonten siete años atrás podrían recuperarse en caso de mala praxis que provoque un daño financiero o de reputación significativo, entre otras condiciones. Pero no está claro qué constituye un riesgo “inapropiado” y una compensación “excesiva”, o si lo que es apropiado para los bancos también se aplica a los private equity, los hedge funds y los gestores de activos.

Al igual que con la regla Volcker, un liderazgo fuerte en el Tesoro podría marcar la diferencia. Jack Lew, que ocupó el cargo en 2013, exigió a los cinco jefes de agencia responsables que dejaran de lado sus batallitas y acordaran cómo vigilar las operaciones por cuenta propia. Lo hicieron, a finales de ese año. Uno de ellos fue Gary Gensler, entonces jefe del regulador de derivados y ahora nominado para dirigir la SEC.

Bancos como Goldman y JP Morgan ya han adoptado disposiciones de recuperación, demostrando que aceptan la idea en principio. Pero hay mucha variación en cómo y cuándo se utilizan. Unas normas coherentes ayudarían a su eficacia. Hay un atractivo adicional para los ambiciosos guardianes entrantes: un enfoque duro se ganará el aplauso de los legisladores de izquierdas, que tienen influencia en la elección de los puestos de gobierno importantes. Convertir las devoluciones en norma sería un buen añadido al CV de un regulador.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías