La subida de la renta fija es un consuelo menor para los bancos

Santander o BNP tendrán que seguir recortando costes y reforzando negocios que aportan comisiones

Sede del BCE, en Fráncfort.
Sede del BCE, en Fráncfort. EFE

La reciente recuperación de los rendimientos de la deuda pública es una bendición para los sufridos bancos europeos. Pero todo beneficio es marginal, dados los retornos crónicamente bajos del sector.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años han subido 22 puntos básicos, hasta casi el 1,1%, desde finales de octubre, mientras que el equivalente alemán de referencia ha subido 9 puntos básicos, hasta un 0,5% todavía negativo.

Los inversores en bonos apuestan por una subida de los tipos de interés debido a las vacunas de Covid-19 y a un nuevo presidente estadounidense que podría gastar mucho. El índice Stoxx Europe Banks, que incluye a BNP Paribas y Banco Santander, así como a entidades con sede en el Reino Unido como HSBC, ha subido un tercio en el mismo periodo.

La recuperación confirma la larga relación entre los precios de las acciones bancarias y los rendimientos de la deuda pública a largo plazo. Según un análisis nuestro que se remonta a 2003, los movimientos semanales del índice Stoxx Europe Banks tienen una correlación de aproximadamente el 90% con los rendimientos del Tesoro estadounidense a 10 años y del 80% con los bunds alemanes.

La relación se debe en parte a que los inversores en bonos del Estado y en acciones bancarias reaccionan a las mismas fuerzas económicas. Una recuperación más rápida de la pandemia implicaría menos impagos para los bancos y podría permitir a los bancos centrales subir antes los tipos de interés.

Pero también hay una causalidad en juego: los mayores rendimientos a largo plazo aumentan los ingresos que obtienen los bancos de los préstamos vinculados a los tipos de interés del mercado.
Santander, por ejemplo, estimó recientemente que un cambio de 100 puntos básicos al alza en los rendimientos a lo largo de la curva añadiría unos 1.000 millones de euros a su línea superior en el transcurso de un año. BNP dijo en su informe anual de 2019 que una subida de 50 puntos básicos aumentaría sus ingresos en 614 millones a los tres años.

Esto ayuda, pero difícilmente sea trascendental. En el caso de Santander, los ingresos adicionales elevarían la rentabilidad sobre los fondos propios tangibles del banco en 2021 del 6,3% a un todavía humilde 7,3%, según un cálculo nuestro basado en las estimaciones de Refinitiv anteriores al reciente aumento de la rentabilidad. Además, los retornos no han subido ni de lejos lo que prevé ese escenario.

La implicación es que jefes como la presidenta ejecutiva de Santander, Ana Botín, no pueden contar con los bonos del Estado para reactivar sus resultados. En su lugar, deben seguir recortando costes y reforzando negocios como la gestión de patrimonios, que aportan ingresos por comisiones más que por tipos de interés. La reac­tivación del mercado de bonos es un consuelo pequeño para los bancos europeos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías