El efecto tractor de Iberdrola para sus proveedores

La compañía extiende el compromiso por el desarrollo sostenible a su cadena de suministro

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, reunido con brigadas de la compañía.
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, reunido con brigadas de la compañía.

Las grandes empresas tienen la capacidad de ejercer un efecto tractor sobre el resto de organizaciones que consigue multiplicar los impactos positivos sobre el mercado. Y al promover los valores de la RSC, estas grandes compañías impulsan a su vez la creación de valor, la generación de empleo, la excelencia y la competitividad entre sus proveedores. Consciente de este efecto tractor, Iberdrola, tras reformular su sistema de gobernanza y sostenibilidad en torno a los criterios ASG –medioambientales, sociales y de gobernanza, o ESG, por sus siglas en inglés–, ha decidido dar un paso más allá y extender este compromiso a sus más de 22.000 proveedores en todo el mundo, a los que realiza compras por valor de 20.000 millones de euros al año.

Para ello, el grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán ha creado un modelo, validado por Forética, y una plataforma digital, desarrollada por la scale-up española GoSupply, en la que los proveedores de la compañía pueden autoevaluar su desempeño en este ámbito. “Teníamos mucho interés en que esto no fuera un ejercicio nuestro interno y hacer una cosa para salir del paso, sino que se hiciera desde fuera y que se reconociera que lo que estábamos pidiendo a las cadenas de suministro va en la línea en que tienen que ir estas materias”, apunta Asís Canales, director de compras y seguros de Iberdrola.

Este sistema mide, sustentado en 47 factores, el grado de compromiso con los tres principios ASG, ponderando un 30% lo social, un 30% el buen gobierno y un poco más, un 40%, el medioambiente, un pequeño matiz que fundamenta el director de compras de Iberdrola en el ADN de la compañía, “vinculado específicamente al medioambiente; nosotros nos posicionamos como empresa verde desde hace muchos años y es un aspecto que nos interesa especialmente”.

El grupo fija como objetivo que el 70% de sus proveedores principales se rijan por criterios ASG

Iberdrola se ha fijado como objetivo que el 70% de sus más de 1.000 proveedores principales en todo el mundo –aquellos con un volumen de facturación con la compañía superior a 1 millón de euros– se rijan por criterios ASG en 2022. El nivel del 70% se establece teniendo en cuenta la asimetría entre las diferentes geografías en las que opera la compañía. “Europa tiene una conciencia ASG mucho más potente que la que tiene el continente americano en general. Y en el continente americano estamos encontrando más facilidad en Brasil que en EE UU. Para llegar a ese 70%, nos movemos entre un 90% en Europa y un 50%-60% en América”, reconoce Canales.

Para aquellos integrantes de la cadena de suministro de Iberdrola que obtengan una baja calificación, la compañía les proporcionará apoyo para detectar ámbitos de mejora y les propondrá un plan de acción individualizado para implementar políticas, compromisos y actuaciones que les permitan cumplir con criterios ASG establecidos internacionalmente. Y ello también estará en función de si se trata de casos en los que hay oferta sobrada o esta es más limitada, incidiendo ese apoyo más en este último supuesto, admite Canales. En cualquier caso, aquellos proveedores que no logren adaptarse a las exigencias ASG en un plazo razonable serán excluidos de futuras licitaciones.

Bono estratégico

El compromiso del grupo con los criterios ASG y su extensión a sus proveedores principales “es real, no un mero green whasing”, destaca Canales, pues se concreta también en el modelo de gestión y retribución de la compañía, que ha incluido este baremo en la evaluación del bono estratégico 2020-2022, aprobado por la última junta general de accionistas. “Esto es real, porque lo tenemos que conseguir porque estamos comprometidos a nivel personal, no solo de la empresa”, remarca.

Realiza compras por 20.000 millones al año a sus más de 22.000 proveedores

El plan retributivo está ligado al incremento del número de proveedores sujetos a políticas y estándares de desarrollo sostenible, tales como tener una estrategia de derechos humanos, un código de conducta para sus proveedores, unos estándares de salud y seguridad (ODS 3) y una estrategia global de sostenibilidad medioambiental, incluyendo estrategias sobre el agua (ODS 6), la energía (ODS 7) y la biodiversidad (ODS 14 y 15).

El ejecutivo de Iberdrola destaca “el poder de movilización que tienen las centrales de compras de las grandes empresas. Que aquí lo estamos viendo para una cuestión muy específica que es modificar los comportamientos generales de la industria en comportamientos más alineados con políticas de ASG, pero es igual para cualquier otra cuestión que interese a la sociedad y que involucre al tejido industrial del país, somos una palanca importante”.

Para Canales, iniciativas como esta “no es solo contar cosas y hacer cantos al sol, sino que las cosas se pueden concretar hasta desarrollar un sistema de evaluación para llevarlo a los objetivos de la propia dirección de la empresa. Más compromiso que este es difícil”, asevera.

Autoevaluación fundamentada en 47 factores de sostenibilidad

Iberdrola considera que un proveedor estratégico a largo plazo debe estar alineado con sus estándares de desarrollo sostenible, y el modelo establecido en 2019 –validado por Forética y que cuenta con una plataforma desarrollada por Go­Supply– evalúa al proveedor en los tres ejes ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) en base a 47 factores, ponderando un 40% el medioambiente, un 30% lo social y otro 30% la gobernanza.

En el ámbito medioambiental se valora, entre otros aspectos, que el suministrador tenga una política al respecto, que calcule sus emisiones de gases de efecto invernadero, que haya identificado los riesgos del cambio climático o que tome medidas para conservar la biodiversidad y minimizar el uso del agua.

En el área social se consideran aspectos relacionados con el respeto a los derechos humanos, promoción de la igualdad y respeto a la diversidad, y aplicación de estándares de salud y seguridad laboral.

Y en el eje de gobernanza se evalúa que el proveedor disponga de su propio código de conducta, sistema de cumplimiento, política de responsabilidad social y aspectos relativos a sus grupos de interés y cadena de suministro.

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