Izertis tira del ‘blockchain’ para controlar el coronavirus en Cabo Verde

Se adjudica un concurso del Banco Mundial por 300.000 dólares. Quiere implantar su tecnología en otras potencias turísticas

Pablo Martín, fundador y consejero delegado de Izertis.
Pablo Martín, fundador y consejero delegado de Izertis.

Europa y América han fracasado en su lucha contra el coronavirus en parte por las dificultades que han encontrado para hacer un seguimiento en tiempo real, fiable, validable y que se pudiera compartir por organismos públicos y privados del estado de salud de las personas que viven en cada país y de las personas que lo visitan por motivos de ocio o negocio.

El control de las personas, tanto sanas como enfermas, se ha mostrado un año después del estallido de la pandemia como el elemento más fiable para evitar brotes y contagios masivos. Buena prueba de ello se ha producido en Asia, especialmente en China, Japón y Corea del Sur, donde esos métodos han permitido la vuelta a la normalidad en un tiempo mucho menor al que parece estar abocada la población de Europa y América.

Para tratar de acortar estos plazos, algunas empresas están desarrollando tecnologías y están probando su aplicación práctica. Es el caso de la consultora tecnológica española Izertis, que se ha adjudicado un concurso dotado con 300.000 euros, convocado por el Gobierno de Cabo Verde y financiado por el Banco Mundial, para la creación de identificadores digitales personales en los que se recogerá toda la información sanitaria de ciudadanos nacionales y extranjeros que se encuentren en el país.

“El proyecto tiene dos derivadas: implementar la plataforma gubernamental de blockchain, que sea interoperable y sobre ella se va a generar la infraestructura para desplegar aplicaciones que funcionen sobre esa tecnología. Esto le va a suponer al Gobierno de Cabo Verde un ahorro de miles de euros, ya que todas las administraciones van a contar con una información fiable y segura”, recalca Alberto González, jefe de proyectos internacionales de Izertis. En su opinión, el uso de la tecnología blockchain proporcionará acceso inmediato a los datos registrados en ella.

El proyecto se va a realizar en un país africano que depende mucho del turismo (supone un 10% del PIB nacional) al igual que España y cuyo éxito (se desarrollará en seis o siete meses) puede servir para su posterior implantación en otras grandes potencias turísticas, como España, donde el turismo suponía antes de la pandemia el 12% del PIB y del empleo.

Las principales ventajas del blockchain es que proporciona transparencia, validez y mutabilidad sobre unos datos sanitarios que tienen que estar protegidos. Todos los datos quedan registrados en una plataforma que permite escalabilidad, de manera que luego se pueden incorporar tantas aplicaciones como se quieran”, recalca González.

Otra de las ventajas de la citada tecnología es que es perfectamente aplicable a otras disciplinas. “Nos hemos adjudicado otro proyecto del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el que estamos trabajando en la creación de plataformas para la validación e intercambio de certificados académicos apoyados en una red de blockchain”.

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