Impuesto

Amazon España elevará desde abril sus tarifas a las empresas que usan su plataforma por la 'Tasa Google'

La compañía elevará en un 3% el porcentaje actual que cobra de comisión, que en la mayoría de los casos va entre el 12% y el 15%

Logo de Amazon en instalaciones de la compañía.
Logo de Amazon en instalaciones de la compañía.

El gigante del comercio electrónico Amazon aumentará las tarifas que cobra a las empresas que utilizan su plataforma para vender sus productos en respuesta al nuevo impuesto digital del Gobierno español, conocido como la Tasa Google, que gravará a las grandes tecnológicas con un 3% de sus ingresos obtenidos por sus servicios digitales en el país, según ha adelantado este viernes El Confidencial y confirman a este periódico desde la compañía.

La multinacional incrementará un 3% la comisión a todos sus socios, entre los que se incluyen más de 9.000 pymes, según les ha comunicado a través de un correo electrónico, al que ha tenido acceso CincoDías. Desde Amazon aclaran que la subida se aplica a todas las empresas, no solo las españolas, pero no da detalles sobre el número total de compañías afectadas.

En dicho correo, la compañía indica a los vendedores que "el Gobierno español ha introducido un Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (IDSD) del 3% que entró en vigor el 16 de enero de 2021", por lo que "a partir del 1 de abril de 2021, aumentaremos las tarifas por referencia en un 3% para los productos vendidos en España para reflejar este impuesto adicional".

En la misiva pone como ejemplo que en el caso de un producto cuyo precio total de venta sea de 100 euros y cuya tarifa por referencia actual sea del 15%, "la tarifa por referencia a partir de abril será del 15,45% y la tarifa por referencia que pagarán las empresas por ese producto será de 15,45 euros".

Fuentes oficiales de Amazon España aseguran que como muchas otras empresas afectadas, han instado al gobierno "a buscar una solución global sobre la tributación de la economía digital al nivel de la OCDE en lugar de imponer impuestos unilaterales, para que las reglas sean consistentes en todos los países y más claras y justas para las empresas".

La compañía, añade, que como habían advertido anteriormente, la forma con la que el Gobierno ha diseñado el impuesto sobre determinados servicios digitales "afectará directamente a las empresas que utilizan nuestros servicios".

La multinacional actúa simultáneamente como minorista, vendiendo su propio inventario de productos, y como marketplace, ofreciendo su plataforma a otros minoristas para que estos expongan y vendan sus productos a través de Amazon.es. Y como advierten las mismas fuentes, es esta "labor de intermediación" la que se ve afectada exclusivamente por la subida.

Amazon puntualiza que la comisión más baja que cobra a los otros minoristas en la actualidad es del 7%, aunque en general suele oscilar entre el 12% y el 15%, según el producto vendido. Hasta abril, la compañía absorberá el coste de la nueva tasa.

Amazon España sigue así los pasos dados en octubre de 2019 por la multinacional en Francia, donde la instauración de un nuevo impuesto sobre los servicios digitales también llevó a la compañía a subir sus tarifas a las empresas que vendían a través de su plataforma en el país galo.

La compañía, como ya hizo entonces en el país vecino, justifica su decisión de subir sus tarifas con el argumento de que operan en un sector muy competitivo y con escaso margen comercial. También defienden que no pueden absorber un impuesto adicional sobre su volumen de ventas en vez de sobre sus beneficios debido a que hacen fuertes inversiones en crear herramientas y servicios destinados a los vendedores asociados.

Lo que se desconoce aún es si los vendedores afectados por la subida de tarifas de Amazon repercutirán el incremento de sus costes a sus clientes finales. Muchas voces lo dan por hecho, pero los minoristas consultados empiezan ahora a valorar qué hacer.

La multinacional estadounidense no es la única entidad que, como explicaba este viernes, había pedido al Gobierno buscar una solución grobal sobre la tribunación de la economía digital. Asociaciones como Adigital y Ametic han liderado en gran parte la interacción con el Ejecutivo. La primera advirtió meses atrás de las “duras consecuencias” para la economía española que tendría la “aplicación unilateral de un impuesto” de este tipo “sin esperar a una solución consensuada a nivel internacional”. “El impuesto digital derivará en una fuerte pérdida de productividad, competitividad e innovación en las empresas españolas”, añadió.

En los últimos días, la Oficina del Representante Comercial de EE UU publicaba un informe concluyendo el “carácter discriminatorio” del tributo, con el que el Ejecutivo español prevé recaudar unos 968 millones de euros año año.

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