Interior de un vehículo Tesla.
Interior de un vehículo Tesla.

Un ‘bug’ en la pantalla obliga a Tesla a llamar a revisión a más de 150.000 EV

Se han visto afectados algunos Model S y Model X.

Tesla no es sospechosa de ser una empresa que lanza un vehículo al mercado y lo abandona a su suerte, ocurra lo que ocurra. Al revés, a ella podemos asignarle el mérito de haber introducido en el mundo del automóvil la costumbre de actualizar inalámbrica, y gratuitamente, el software de todos sus EV para ir afinando y corrigiendo errores, pero también para añadir nuevas funciones, aplicaciones e incluso mayor potencia y rendimiento.

Ahora, los norteamericanos se han encontrado con un problema que han detectado desde la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) de EE.UU. y por el que ha pedido a la compañía de Elon Musk que llame a revisión a más de 158.000 vehículos que presentan problemas en su pantalla táctil, que muestra un mal funcionamiento que podría comprometer la seguridad del vehículo.

Un fallo en la pantalla de algunos EV

En cualquier otro coche la pantalla no es un elemento esencial a la hora de conducirlo y mantener los más altos niveles de seguridad, pero en el caso de Tesla estamos hablando del principal lugar en el que se llevan a cabo todas las configuraciones de control y manejo de muchos sistemas que afectan a la conducción. Uno de ellos es la visualización de las cámaras de aparcamiento que, si no están operativas y a la vista, pueden ocasionar algún que otro pequeño contratiempo.

Un ‘bug’ en la pantalla obliga a Tesla a llamar a revisión a más de 150.000 EV
REUTERS

Esto fue, precisamente, lo que detectó el pasado mes de junio la NHTSA, cuando abrió una investigación sobre las quejas de algunos propietarios que declararon haber sufrido "muertes súbitas" en este componente, lo que provocaba riesgos de accidente en esas maniobras donde hay que estar atentos a las imágenes que nos muestran en el panel táctil las cámaras exteriores. 

Los vehículos afectados y que Tesla podría llamar a revisión, son unidades de sus Model S fabricados entre los años 2012 y 2018, y Model X de 2016 a 2018. En todos los casos, la razón para tener que pasar por un servicio técnico de la compañía son los "fallos de visualización" que desde la agencia estatal de seguridad llegan a considerar como "potencialmente peligrosos".

Esta notificación de la NHTSA remitida a Tesla el pasado 13 de enero menciona que el origen de ese problema de visualización parte de errores presentes en la "memoria flash de la unidad de control de medios (MCU)", lo que provoca que, de forma temprana, el componente deje de funcionar correctamente. Aun así, en el informe se reconocen los intentos de la compañía por arreglar ese problema gracias a varias actualizaciones inalámbricas que, a día de hoy, considera "insuficientes".

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