Tecnología

Bosch crea una división con 17.000 empleados para impulsar las computadoras inteligentes para vehículos

Anuncia en el CES una de estas computadoras capaz de asumir las tareas de diez unidades de control de las que se instalan ahora. También lanza una fuerte apusta por fusionar la inteligencia artificial y el internet de las cosas

Computadora inteligente para vehículos.
Computadora inteligente para vehículos.

Bosch, la multinacional alemana de componentes de automoción y electrónica, ha anunciado durante el CES de Las Vegas que la compañía ha creado este mes de enero una nueva división bajo el nombre de Cross-Domain Computing Systems, que cuenta con 17.000 empleados procedentes de diferentes áreas de la compañía, y tiene como finalidad combinar las capacidades en ingeniería de hardware y software para computadoras de vehículos, sensores y unidades de control para todos los dominios.

Javier González Pareja, presidente del Grupo Bosch para España y Portugal, ha destacado la importancia de las computadoras para vehículos, “uno de los mercados de futuro de la automoción”, y ha detallado que están desarrollando una de estas computadoras inteligentes que asumirá las tareas que realizan hoy en día hasta 10 unidades de control diferentes en un automóvil.

La nueva computadora, que aún no está disponible, “potencia el cálculo de miles de millones de operaciones por segundo y su capacidad para analizar datos. Además, permitirá un ahorro importante de cableado y, por tanto, una reducción de peso, costes y espacio de instalación”, ha añadido el directivo, que afirma que ya tienen pedidos por varios millones de euros para estas computadoras.

Según González Pareja, cerraron el pasado año con pedidos por 2.500 millones y estiman que el mercado para estas computadoras de vehículo es superior a 20.000 millones de euros, con un crecimiento anual previsto del 15% hasta 2025.

El ejecutivo ha resaltado que el coche conectado ya es una realidad y continuará su impulso. “El grado de automatización de los vehículos continuará creciendo en los próximos cinco años”, ha apuntado Juan Antonio Relaño, Chief Digital Officer de Bosch España, quien ha explicado que la compañía sigue trabajando en la conducción autónoma. “Los esfuerzos siguen, aunque no está claro cuándo se producirá una implantación masiva. “Primero tiene que haber una aceptación de la sociedad y están los problemas regulatorios”, han advertido ambos directivos, dejando claro que los sistemas de nivel 4 y 5 de conducción autónoma tardará mucho en llegar. En cualquier caso, Relaño cree que el vehículo autónomo será utilizado antes en plataformas logísticas para el transporte de mercancías entre ciudades que en “entornos caóticos como las ciudades”.

Neutralidad tecnológica

González Pareja también ha hablado del compromiso del Grupo Bosh con la protección del clima, y ha subrayado la apuesta de la compañía por la “neutralidad tecnológica” para poder alcanzar los objetivos de descarbonización en la movilidad. “Creemos que englobar diferentes conceptos de propulsión puede permitir alcanzar esos objetivos antes, y por ello continuamos desarrollando sistemas de propulsión alternativos, como la conducción eléctrica, al tiempo que buscamos la mejora continua de los motores de combustión interna y promovemos el uso de combustibles sintéticos renovables a partir del hidrógeno verde”.

“En España, la antigüedad del parque automovilístico es superior a 13 años, así que es clave eliminar las emisiones de estos vehículos. Si se usa el hidrógeno verde es un punto de partida: si captamos el CO2 del aire para producirlo y luego usamos el CO2 que libera su producción para hacer combustibles fósiles, reduciremos las emisiones”, ha remarcado.

La compañía cree que para 2023 el 20% de los vehículos serán 100% eléctricos, el 67% llevará algún tipo de propulsión de combustión, el 31% serán híbridos, y habrá un 20% que incorporará la pila de combustibles de hidrógeno.

González Pareja también ha resaltado en el tema medioambiental cómo su empresa ha conseguido a lo largo de 2020 ser neutra en emisiones de CO2 en sus 400 localizaciones de todo el mundo. Y tras alcanzar ese objetivo, “nos hemos propuesto reducir sus emisiones a lo largo de toda la cadena de valor (desde la adquisición de bienes al uso de los productos que vendemos) en un 15% para 2030”.

Inteligencia artificial e IoT

En el CES, la compañía ha mostrado una clara apuesta por fusionar la inteligencia artificial (IA) y el Internet de las cosas (IOT) para crear lo que han llamado el AIoT. “Queremos ser líderes en AIoT en todas las áreas en las que operamos”, ha apuntado Relaño, quien ha resaltado que han creado un código de ética en lo que refiere a la IA bajo la idea de que “los humanos siempre deben mantener el control”.

Entre las novedades que han presentado está, dicen, el primer sensor del mundo dotado de IA con autoaprendizaje para wearables que permite monitorizar la actividad física. El dispositivo es capaz de aprender cualquier actividad física nueva basada en patrones cíclicos repetitivos, y el modo de aprendizaje ofrece a los usuarios la opción de agregar sus nuevas y personalizadas actividades de fitness a las 15 que ya lleva incorporadas.

“Dado que la IA se ejecuta en el propio sensor no es necesario que tengamos durante la sesión de ejercicio, en el gimnasio o en casa, una conexión a internet, lo que ayuda a mejorar la eficiencia energética y también nos da una mayor privacidad en los datos”.

Bosch también ha mostrado un sensor inteligente que mide la calidad del aire en los hogares. Así, además de medir indicadores convencionales (temperatura, humedad o pureza del aire), también mide la cantidad de aire exhalado y los aerosoles (un factor clave de transmisión del Covid) presentes en una habitación. El sensor se ha incorporado a 2 productos ya existentes enfocados al hogar inteligente (Twinguard y Spexor) y puede alertarnos de cuándo hay que ventilar la estancia.

Bosch también ha destacado un monitor portátil de hemoglobina, equipado también con IA, que es capaz de detectar la anemia mediante un simple escaneo dactilar y ofrece los resultados en solo 30 segundos sin necesidad de extracción de sangre. González ha explicado que esta solución es especialmente relevante para aquellas regiones con una atención médica es más deficitaria.

La compañía también ha mostrado Vivalytic, un dispositivo de análisis capaz de evaluar 5 muestras PCR en 39 minutos para determinar si son positivas o negativas. Está disponible ya en 26 países, principalmente en Europa, y fue utilizado durante el peor pico de la pandemia en sus propios centros para no depender del ritmo de la sanidad pública y privada.

En cuanto a cámaras de seguridad dotadas de IA, la compañía ha presentado una solución de software para poder detectar si la cantidad de personas en un espacio (tienda, oficinas, centros comerciales) cumple con las restricciones vigentes por la pandemia.

Bosch ha presentado igualmente en la feria una plataforma de energía basada en la nube que aplica algoritmos inteligentes para reducir el consumo de energía de las máquinas y aumentar la eficiencia de los procesos productivos. Ya lo hemos implementado en más de 100 localizaciones.

Para quien le gusta las bicicletas, la compañía ha presentado el ciclocomputador Nyon, premiado en el evento tecnológico, este ordenador de bici que ofrece navegación, monitorización de la actividad física, función de bloqueo digital, información de la autonomía de la batería basada en la topografía y, además, conecta al ciclista al mundo digital a través del Blueethoot y de Wifi. Este dispositivo está a la venta desde octubre del año anterior.

Sin inversor aún para Castellet

El presidente del Grupo Bosch para España y Portugal ha señalado que tanto la coyuntura económica como la política o la social siguen siendo inciertas. “Las fuertes segunda y tercera ola de la crisis sanitaria de la pandemia por el Covid-19, el Brexit o la crispación en Estados Unidos no ayudarán a esa recuperación económica tan deseada. Y Filomena tampoco nos está ayudando en este inicio de año”.

El directivo, aunque no ha podido avanzar datos económicos de cierre de 2020, sí ha apuntado que España sigue siendo un país clave para la multinacional en Europa. La compañía, con 20 localizaciones y unas 8.500 personas trabajando en España, vendió en 2019 a sus clientes 2.450 millones de euros.

Respecto al cierre de la planta de Castellet, donde se alcanzó un acuerdo con los trabajadores hasta septiembre de este año para buscar un posible inversor industrial junto con la Generalitat, González Pareja ha asegurado que siguen con esa tarea y que han estado en contacto ya con más de 150 posibles negocios e inversores, “aunque sin resultado positivo”.

El directivo también se ha referido a Filomena y al incendio que sufrió la compañía en un almacén en Aranjuez. “Este se sofocó el sábado pasado y esta tarde empezará de nuevo la actividad. Y respecto a nuestra fábrica de Madrid [paralizada tras la nevada] volverá a la normalidad a partir de este jueves”.

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