Europa y Reino Unido mantendrán la libertad comercial

Garantiza movimientos de mercancías sin control aduanero

Michel Barnier, jefe negociador
Michel Barnier, jefe negociador EFE

La Unión Europea y el Reino Unido alcanzaron en la tarde de Nochebuena un acuerdo que gobernará las relaciones económicas y sociales entre ambos territorios tras el Brexit, a partir del primero de enero próximo. El pacto se logra tras maratonianas reuniones, y resuelve un conflicto abierto en junio de 2016, cuando los británicos decidieron en referéndum abandonar la Unión Europea.

La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, anunció que el acuerdo es “justo y equilibrado” sobre su relación comercial tras el Brexit. Con una nota de tristeza porque "la separación nunca ha sido querida por Bruselas. Es hora de dejar el Brexit atrás, el futuro está en Europa", avanzó Von Der Leyen“La Unión Europea puede seguir avanzando” con un pacto que “evitará perturbaciones” a trabajadores, viajeros y empresas.

El pacto garantiza cuatro años de predictibilidad a la flota pesquera

Von der Leyen reconoció que conseguir el pacto ha sido "un alivio, tras un camino largo y sinuoso” pero “era un acuerdo por el que había que luchar”. “Protegerá los intereses de los europeos”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, que describió el pacto como un “nuevo punto de partida con un amigo de largo tiempo”. Según la presidenta, el acuerdo garantizará que la competencia en el mercado “seguirá siendo justa” y que se respetarán los estándares comunitarios, pues contiene “herramientas efectivas para reaccionar si se distorsiona e impacta” en el comercio. “Seguiremos cooperando con el Reino Unido en todas las áreas de interés mutuo, por ejemplo en cambio climático, energía, seguridad y transporte”, agregó la presidenta.

Ratificaciones

Tras una noche en blanco de negociaciones, a una semana del precipicio del “Brexit duro” y con la pesca en los caladeros británicos convertida en el último escollo, Von der Leyen señaló que el pacto proporcionará “cuatro años y medio de absoluta predictibilidad” a la flota europea.

El primer ministro británico Boris Johnson (i) y la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen
El primer ministro británico Boris Johnson (i) y la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen EFE

El pacto, de unas 2.000 páginas de texto, se enviará a las capitales para que lo validen en uno o dos días. De esa forma, se podrá arrancar un procedimiento de urgencia para que el acuerdo se pueda aplicar a partir del 1 de enero, a expensas de que el lo ratifique el Parlamento británico, la Eurocámara y los Parlamentos.

Michel Barnier, que ha estado al frente de las negociaciones en nombre de los Veintisiete, señaló que “el Reino Unido ha renunciado los derechos y ventajas de un Estado miembro y nuestro acuerdo no replica esos derechos y ventajas. Habrá pese al acuerdo muchos cambios en pocos días para muchos ciudadanos y empresas, es la consecuencia del Brexit”.

Habrá unidad económica sobre transporte aéreo y rodado y energía

El negociador europeo explicó que la asociación entre las partes se construirá en torno a cuatro pilares, empezando por el libre intercambio a nivel comercial, “sin tarifas ni cuotas” pero con “nuevas reglas” para una igualdad de condiciones.

Además, dijo que habrá una asociación “económica y social” que cubrirá aspectos como el transporte aéreo y rodado, la energía y la lucha contra el cambio climático o la pesca. El tercer pilar será “la seguridad de los ciudadanos”, ya que la lucha contra el terrorismo y los delitos “hace necesaria una estrecha colaboración, y por último, se asegurará una gobernanza “basada en el diálogo”, con mecanismos de arreglos de diferencias obligatorios y sanciones para cuando sea necesario.

Los camiones varados en Dover tras el cierre de fronteras francesas han sido una llamada a navegantes a Londres de lo que podría ocurrir con un Brexit duro y han servido de acicate para cerrar el acuerdo.

Se mantendrá una apertura total y recíproca de los mercados. Las empresas británicas tendrán acceso ilimitado y permanente a un mercado de 450 millones de personas. Y las empresas europeas podrán seguir comerciando con el Reino Unido en las mismas condiciones que en la actualidad, lo que les mantiene abierto un mercado al que destinan el 18% de sus exportaciones extracomunitarias.

Cooperación

"Las normativas están para respetarse seguiremos cooperado en cambio climático, proyectos científicos, energía o seguridad. Juntos seguiremos construyendo más que si trabajaremos de forma individual. Hemos conseguido que los acuerdos pesqueros sean estables durante los próximos cuatro años", recalcó Barnier.

El pacto alcanzado este jueves, el Día de Nochebuena, evita la aplicación de aranceles y cuotas de importación, lo que facilitará los intercambios comerciales y, sobre todo, permitirá mantener la integración de las cadenas de producción que en sectores como el automovilístico o el aeronáutico cruzan de un lado a otro del canal de la Mancha. 

Londres pretendía impedir la entrada de la flota pesquera continental en las aguas de influencia británica (hasta 200 millas), unos caladeros donde los pescadores europeos han faenado desde hace cientos de años. Ha sido un regateo de cifras, porcentajes y especies. Y de años de transición suficientes para que la industria pesquera europea pueda adaptarse a los futuros recortes. El Gobierno francés presionó en defensa de sus pescadores. Johnson debía salvar la cara frente a la industria escocesa, la más potente del Reino Unido en este sector, en un momento en el que las aspiraciones independentistas han cobrado nuevo vuelo.

Europa y Reino Unido van a trabajar para conseguir objetivos más globales. El acuerdo se aplicará desde el 1 de enero y evitará las perturbaciones. Ambos se dan cuatro años para el cumplimiento. "Ningún acuerdo va a cambiar la economía del mundo", insistió Von der Layen.

La voz de Johnson

Boris Johnson, primer ministro británico en la conferencia de prensa en Downing Street tras el acuerdo con la UE. Paul Grover Pool via REUTERS
Boris Johnson, primer ministro británico en la conferencia de prensa en Downing Street tras el acuerdo con la UE. Paul Grover /Pool via REUTERS REUTERS

"Luchar contra el Covid es el principal objetivo, por eso era importante llegar a un acuerdo". Hemos conseguido "el transporte sin aranceles", Boris Johnson. El acuerdo mantiene prácticamente intacta la relación comercial entre las dos orillas del canal de la Mancha, un enorme flujo que mueve mercancías por valor de más de 500.000 millones de euros al año.

Las leyes británicas serán las aprobadas por el Parlamento británico. "Podremos proteger nuestro entorno, la producción agrícola locales". "Tendremos control absoluto de nuestras aguas".

"Las fronteras van a ser mínimas para las personas y empresas", recalcó Johnson. "Podrán seguir exportando a toda parte del mundo".

"El acuerdo da seguridad a muchos sectores, vamos a poder seguir colaborando en proyectos científicos conjuntos, es una certeza para nuestras empresas". "Tenemos una industria manufacturera líder en el mundo y podremos llevar a cabo nuestros negocios sin aranceles".

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