Pandemia

La mutación del virus tumba a las aerolíneas y reactiva el temor a cierres fronterizos masivos

La UE mantiene la movilidad en el espacio Schengen

Terminal de British Airways en el aeropuerto JFK de NUeva York
Terminal de British Airways en el aeropuerto JFK de NUeva York REUTERS

El temor a un nuevo cierre de fronteras tras el descontrol del Covid-19 en el Reino Unido, con la aparición de una nueva cepa del virus que ya ha saltado a Países Bajos, Italia o Australia, ha tumbado el optimismo generado con la llegada de las vacunas. Al menos de momento. Y el transporte y la hostelería son, otra vez, los sectores más expuestos al repunte de la crisis.

La recomendación del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, que numerosos Gobiernos han hecho suya, es la de evitar los desplazamientos. Y la reacción de los mercados fue ayer poco menos que de pánico, al igual que entre los viajeros. Vuelven las paralizaciones, cuando no suspensiones, de las tímidas reservas de vuelo y de alojamiento.

Si durante el fin de semana comenzaron a desconectarse del Reino Unido numerosos países europeos, entre ellos Bélgica, Austria, Alemania, Italia, Irlanda o Francia, el país quedó ayer prácticamente aislado del resto del mundo. A primera hora de la tarde se sumaron al cierre España o Portugal para evitar la propagación de una cepa mucho más contagiosa. La UE, por su parte, acordó mantener abiertas las fronteras interiores del espacio Schengen.

En el sector aéreo llueve sobre mojado y diversas fuentes creen ineludible la articulación de nuevos paquetes de ayuda pública para evitar la quiebra de grandes referencias.

Según estimaciones de la asociación IATA, las aerolíneas han tenido acceso a 173.000 millones de dólares (141.460 millones de euros) en préstamos públicos. Unos rescates que han disparado el endeudamiento de las empresas en 220.000 millones de dólares, hasta los 650.000 millones. Por ello, se reclaman ahora instrumentos de apoyo que no engorden más el pasivo de estas empresas.

Antes del fortalecimiento de la amenaza que supone el Covid-19, IATA estimaba que las pérdidas del conjunto de las aerolíneas alcanzarían los 118.500 millones de dólares este año, y que los números rojos serían aún de 38.700 millones de dólares en 2021. Unas estimaciones que podrían empeorar en las próximas semanas.

También se aleja la posibilidad de desterrar las cuarentenas entre los viajeros de países en riesgo o de generalizar el uso de test rápidos y asequibles, en lugar de la prueba PCR, para permitir el traslado en avión.

Ferrovial, IAG, Aena

IAG está en el ojo del huracán al tener a la británica British Airways como marca principal. El holding sufrió ayer un batacazo en Bolsa del 8,83%. Ferrovial, accionista y operadora del aeropuerto londinense de Heathrow se llevó un revés del 3,37%.

Pero no son las únicas en los sectores del transporte aéreo o de las infraestructuras en sufrir el enésimo castigo por la pandemia. Los mercados temen una rápida expansión de virus modificado y severas restricciones a la movilidad. Aena se dejó un 2% de su valor y vuelve a tener velada cualquier visibilidad sobre la recuperación del tráfico. En 2019 un 16,3% de los viajeros en la red española de aeropuertos estaban relacionados con el Reino Unido.

Otras aerolíneas esenciales para la conexión de las islas británicas, como Ryanair y Easyjet, también se enfrentan al deterioro de sus expectativas. La irlandesa perdió ayer un 5,33%, mientras que la británica bajó un 7,21%. Y ello mientras están por despejarse aún las dudas sobre el efecto del Brexit en el pasillo aéreo entre Reino Unido y la UE y también en la estructura de propiedad de IAG o Easyjet.

La low cost naranja había reforzado la semana pasada la venta de billetes para la temporada de verano de 2021 y adelantaba la posibilidad de reservar para el invierno de 2022. En concreto había puesto a la venta 36 millones de asientos para volar entre el 1 de octubre de 2021 y el 26 de marzo de 2022. Todo con la intención de reanimar la caja.

Ryanair había mostrado músculo ejecutando las opciones que tenía reservadas sobre el 737 MAX de Boeing, del que ha pedido 75 unidades, con la esperanza de superar los 200 millones de viajeros en 2026 (estima unos 35 millones de viajeros en el ejercicio fiscal 2021).

Todo vuelve a ser gris en estas horas. La onda expansiva desatada en Londres llegó ayer a Francia o Alemania. Air France-KLM retrocedió un 4,16% en el parqué y el grupo Lufthansa lo hizo un 4,25%.

 

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