Cómo se reinventa el sector de la moda en tiempos de pandemia

Algunas marcas de ropa de baño han optado por apostar por una línea

de negocio relacionada con su actividad habitual: la lencería

Por fin decimos adiós a 2020, el año más caótico que hemos vivido, seguramente, en las últimas décadas. La llegada del Covid-19 hace casi un año nos pilló a todos por sorpresa y todos nuestros planes, tanto a nivel personal como profesional, se truncaron en segundos. Para el sector moda, sin duda, este ha sido un golpe fuerte, ya que el mismo ha sido uno de los más afectados por las consecuencias de la crisis sanitaria. Cabe destacar que, dentro del marco empresarial, este sector representa uno de los pilares económicos más estables y fuertes de nuestro país, ya que genera un 2,8% del PIB nacional y, además, supone un 4,1% del mercado laboral. Por supuesto, cuando hablamos del sector, hablamos de todos los que forman parte de él: desde la parte de diseño y producción hasta la parte de venta final al público.

No obstante, en 2020 todo ha cambiado. La crisis social y sanitaria que atravesamos, los consecuentes confinamientos y la falta de turismo han afectado notablemente al sector textil, suponiendo, según un estudio de The Boston Consulting Group, una caída del 35%-40%. Y es que, aunque el consumidor final ha cambiado en estos meses y la importancia por apostar por el pequeño comercio o por las firmas nacionales se ha convertido en una prioridad para muchos, la realidad es que el consumo ha disminuido.

Ante esta situación, las empresas han visto la necesidad de reinventarse en muchos aspectos. Por un lado, el aumento absoluto del negocio online ha hecho que aquellas firmas que no disponían de este canal de venta hayan tenido que implementarlo como su alternativa principal. Por otro lado, muchas marcas y firmas han tenido que optar por ofertas y promociones con el fin de dar salida al stock pausado y, otras, han tenido que ir mucho más allá apostando, incluso, a nuevas líneas de negocio.

Si este es el escenario actual a rasgos generales, ¿qué han tenido que hacer algunas firmas, como por ejemplo las de moda baño, que solo venden en un espacio temporal concreto? Las nuevas apuestas, en este caso, han tenido que ser mayores. La reinvención, con más fuerza que nunca, acaba siendo la única opción.

Así pues, para algunas firmas de baño, con el objetivo de poder seguir ofreciendo producto y, por tanto, generando ingresos y ventas todo el año en un momento de tanta incertidumbre, una de las opciones más acertadas ha sido la de apostar por nuevas líneas de moda como, por ejemplo, la lencería. De un modo u otro, ambos sectores están conectados y siguen una misma línea en cuanto a producción y patronajes.

En este caso, lo importante de apostar por nuevas vías de negocio es hacerlo sin perder la esencia ni los valores diferenciales de la marca. Por ello, si estamos ante una firma que, por ejemplo, da prioridad a la calidad y al cuidado de patronajes en sus prendas habituales, debe seguir haciéndolo en esta nueva apuesta. Esto no solo hará que el cliente final confíe y crea en este nuevo producto, sino que la misma se posicionará de manera más rápida dentro del sector textil.

En un caso como el de nuestra organización, que lleva más de 80 años de historia, cabe destacar que una apuesta como esta significa volver a sus orígenes en los que, antes de hacer bañadores y bikinis, confeccionaban lencería a medida allá por los años treinta. En su caso, por ejemplo, actualmente es totalmente viable gracias a una infraestructura absolutamente capacitada para poder fabricar una nueva línea de productos, distinta a la habitual, y poder dar servicio de venta durante un año completo.

El cliente final de nuestra sociedad actual, y seguramente más todavía después de lo experimentado este nuevo año, da prioridad a la calidad más que a la cantidad. Algo que, sin duda, ha cambiado en los últimos tiempos. Por ello, si una firma decide apostar por ofrecer un nuevo producto y lanzar un nuevo proyecto, debe tener claros estos parámetros.

Apostar por lencería, en este caso, de calidad, tanto en materias primas como en patronajes, y diversidad, en cuanto a tallajes y copas, por ejemplo, será sin duda una postura firme que, en poco tiempo, conseguirá hacerse un hueco en el mercado actual. Si a esto, además, le sumamos otras características que están en tendencia absoluta, como apostar por productos sostenibles y ecológicamente responsables, así como por un modelo de negocio basado en la cercanía, nada puede salir mal.

Sin duda, 2020 ha sido un año de cambios, incertidumbre, tristezas y malas noticias, pero para aquellos que buscamos siempre el lado positivo, también ha sido un año de supervivencia, de aprendizaje y de obstáculos que superar con éxito. A veces es necesario tocar fondo para resurgir con fuerza, al más puro estilo ave fénix.

Marcos Pizarro es Director de la firma Venus